21/04/2015
Una vez que has concluido tu obra, la envías a las editoriales con ilusión. Deseas con toda tu alma que sea leída, que al lector editorial le guste, que elabore un informe positivo de ella, que llame la atención del editor, y que este se ponga en contacto contigo para ofrecerte un contrato de cesión de derechos... ¡porque esa editorial quiere editar tu obra!
Pero para tu mencionada obra, dicho camino está plagado de escollos que puede que desconozcas; y si no actúas correctamente, corres el peligro de que sea desechada, o incluso, de que tu obra no sea leída.
Con el objeto de ayudarte y de alertarte de los problemas que te esperan, Núria Ostáriz Lafuente, asesora editorial de Tregolam y responsable del servicio "Presentación de obras a editoriales y agentes", ha escrito para ti el siguiente decálogo de errores:
1) Empezar a enviar la obra apenas terminarla.
Llevas mucho tiempo sumergido en tu obra y has perdido la objetividad. Necesitas dejarla reposar al menos un par de semanas para releerla con cierta perspectiva.
2) Enviar la primera versión sin corregir.
Es comprensible, la emoción te impulsa a enviarla YA. Sin embargo, espoleado por la impaciencia, has malgastado tu única posibilidad, pues es difícil que agentes y editores acepten releer una siguiente versión. Antes de enviarla, pide ayuda a profesionales para que te ayuden con los errores argumentales y te corrijan formalmente el texto
3) Hacer envíos masivos.
Crees que así aumentas tus posibilidades y además es muy práctico: copiar y pegar el mismo texto y enviar con copia. Pero no tienes en cuenta que produce una sensación de escasa delicadeza y desinterés.
4) Enviarla al azar sin previa información.
Piensas que por probar no cuesta nada. Sin embargo eso tiene un precio: si tu obra no encaja en el catálogo del agente u editor, pierdes tu tiempo y se lo haces perder al receptor.
5) Enviarla sin dirigirse a una persona concreta.
Aunque la envíes a un e-mail general es mejor que la dirijas a la persona adecuada, así te aseguras de que llega por el canal correcto y será tenida en consideración.
6) Carta de presentación descuidada.
El tono o la extensión no son los idóneos, hay erratas sintácticas u ortotipográficas.
No puedes olvidar en ningún momento que eres escritor y como tal has de dar una buena imagen.
7) Sinopsis aburrida que destripa el argumento de la obra.
La sinopsis es la puerta de entrada a tu obra. Hazte esta pregunta: ¿te interesaría conocer el interior de una casa cuya fachada no presenta buen aspecto?
8) Biografía inadecuada.
No buscas trabajo, te estás presentando como autor. Por tanto es innecesario que facilites un listado de todos los empleos que has desempeñado. Tampoco es relevante desgranar los avatares personales.
9) Incluir comentarios positivos de amigos y familiares.
Crean un pernicioso efecto rebote en el receptor. Es obvio que tu entorno te quiere y ve tu obra con buenos ojos, pero son excesivamente subjetivos. Necesitas opiniones objetivas, reales, profesionales y rigurosas para ayudarte a mejorar, no para mostrarlas a un agente o editor, que no las verá con agrado.
10) Presentar un detallado plan de marketing.
Los editores ya tienen un excelente equipo de profesionales. Debe ser tu obra quien se venda. Tú, a escribir.
Núria Ostáriz Lafuente ha trabajado varios años en el departamento de lectura de la Agencia Literaria Carmen Balcells y ha realizado informes para el Grupo Random House y la editorial Temas de Hoy. Es lectora del Grupo Edebé y del Grupo Planeta, especialmente para la editorial Destino.
Para saber más del servicio "Presentación de obras a editoriales y agentes" y poder contactar.
Etiquetas: escritores, Núria Ostáriz, Presentación de obras a editoriales

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