06/01/2015
Ya sabemos que la vida es una sucesión de días a la que el ser humano ha pretendido meter en cintura fraccionándola en unidades menores, como las horas y los minutos; y mayores, como las semanas, los meses, y los años.
Y hace un par de día hemos traspasado, todos juntos, la frontera que separaba el 2014 del 2015, donde estamos instalados con cierta inquietud y mucha curiosidad por saber qué es lo que nos va a deparar.
Una cosa es lo que nos traerá, que dependerá mucho de cada uno de nosotros, pero también del azar. Ya veremos.
Y otra es la que te deseamos de todo corazón, querido escritor, los que formamos el equipo de Tregolam:
1. Salud a raudales para ti y para los que quieres.
2. Amor (de las índoles que necesites) a chorros.
3. Medios para vivir con holgura.
4. Una razonable cercanía al utópico estado llamado felicidad.
5. Valentía para desnudar tu alma ante el ordenador o el papel.
6. La soledad necesaria para poder escribir a diario.
7. La sensibilidad requerida para captar la esencia de la existencia humana.
8. La técnica y la capacidad necesarias para transmitir tus sentimientos y pensamientos.
9. Un tiempo diario para dedicarlo a la escritura.
10. El mismo tiempo diario para corregir.
11. Una generosa ración de autocrítica.
12. Humildad y ambición a partes iguales.
13. Una inmensa paciencia.
14. Una persistencia a prueba de ti mismo y de los que puedan rodearte.
15. Una indispensable porción de suerte literaría.
¡Feliz 2015!
(Imagen de Fernando Toucedo Urban)