15/12/2014
Si eres joven y te presentas a un casting para hacer de persona mayor, metes la pata.
Si en un examen de matemáticas contestas hablando de arte, metes la pata.
Si te presentas a una oposición sin haber estudiado, metes la pata.
Te echarán del casting y suspenderás el examen y la oposición. Lógico, ¿no?
Pues si envías tu buena y muy trabajada obra literaria a una editorial en un formato no adecuado, estás metiendo la pata y posiblemente no pases de la primera criba.
Porque quizá tus márgenes son inadecuados con avaricia; o tu letra demasiado pequeña o demasiado grande; o tu tipo de letra es impropia; o tu interlineado absolutamente disparatado; o tus sangrados en el diálogo y en los comienzos de párrafo son inadecuados...
El formato de tu novela o de tus relatos ha de tener un aspecto profesional, ya que si no lo tiene, hmmm, ¿qué puede esperar el editor de alguien que desea publicar y no conoce las reglas más básicas del género que se supone domina?
¿Estás seguro de utilizar un formato que va a ser recibido con agrado en las editoriales?
En el caso de no estarlo, aquí tienes una ayudita: http://goo.gl/jdRq6g
¡No dejes que por algo muy simple te expulsen del Paraíso!