Tregolam, el país de los escritores

Perfil  |  Salir

- te recordamos que dispones de un 5% de descuento en todos los servicios

ContactoSobre Tregolam

Menú principal

  • Actualidad escritores
  • Coaching literario Coescritores por encargo
  • Informes literarios Correcciones ortotipográficas y de estilo Preparación y mejora de manuscritos Análisis de guion
  • Edición de ebooks Diseño portadas Conversión a ebook
  • Book trailers
  • Promoción de obras y autores
  • Asesoría jurídica
  • Presentación de obras a editoriales y agencias
Regístrate

Actualidad > Artículos

En busca de las musas - México México

08/12/2014

Siempre tengo presente a Niko Pirosmani, el pintor naif georgiano. Dueño de un talento inmenso y con una larga lista de admiradores dispuestos a pagar cualquier cantidad por sus cuadros, caía a menudo en la tentación de la pereza y, sobre todo, en los delirios del alcohol. Su mujer lo ataba entonces a una silla, con los lienzos, pinceles y pinturas al alcance, y lo obligaba a trabajar entre gritos y llantos desesperados.

Muchos escritores trabajan así, evitando las tentaciones con recursos extremos. Alguien me contó alguna vez que Víctor Hugo escribió Los miserables en cueros. En su casa le escondían la ropa para evitar que saliera a la calle a perder el tiempo.

Otros creadores se enredan en manías asociadas con su labor. Steinbeck, por ejemplo, solo era capaz de escribir con lápices. No pocos autores en nuestro tiempo siguen escribiendo con pluma y en papeles de textura y costo particular. Conocí a alguien que en sus obsesiones literarias se valía de un rollo de papel; ensartaba un extremo en el carrete de la vieja Olivetti y tiraba luego al piso la kilométrica hoja de papel. Atrapaba así a los fantasmas de su inspiración y evitaba las distracciones, la perdida del tiempo.

En realidad, lo que siempre buscan afanosamente los creadores es la concentración. De su ausencia deriva el terror ante la página, la partitura o el lienzo en blanco. Si las musas bajan de las nubes y se sientan en sus piernas y acarician sus cabellos alborotados, el estímulo creativo estará ahí.

La concentración, que en realidad es bastante escurridiza, y las maneras que tiene cada quien para conseguirla debieran pertenecer siempre al ámbito privado…

Por Héctor Rivera/ Dominical/Milenio

Seguir leyendo...


Participa en el Tablón   ¿Deseas recibir nuestro Boletín Semanal de Concursos?

Etiquetas: Niko Pirosmani, musas, Víctor Hugo, Los miserables, Steinbeck, estímulo creativo, concentración

Imprimir
Twittear

Comentarios

, escribe aquí tu comentario


Recursos

  • Tablón
  • Boletín Semanal de Concursos
  • Boletín Quincenal de Actualidad
  • Plantilla para Novela y Cuento
  • Plantilla de Guion
RSS FeedTwitterFacebook
  • Aviso legal, política de privacidad y política de cookies
  • Condiciones generales de uso del portal