20/11/2014
Emilio Lledó (Sevilla, 1927), filósofo y miembro de la RAE, ha obtenido el Premio Nacional de las Letras Españolas que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. El galardón, dotado con 40.000 euros, distingue el conjunto de una obra literaria, en cualquiera de las lenguas españolas, de un autor español, cuya obra esté considerada como parte integrante del conjunto de la literatura española actual
. El jurado premia a Lledó por su pensamiento y dilatada obra, que armoniza la filosofía del Logos, la hermenéutica, el valor estético y ético de la palabra, la defensa de la libertad y reivindica la vocación docente
. Igualmente el jurado ha destacado su aportación de una vía filosófica propia en la que el saber antiguo ayuda al saber presente. Es un gran ensayista y divulgador de alto nivel, entre los temas que trata destacan la defensa de la lectura, la felicidad, el silencio, la belleza y la verdad.
A Lledó, que no tiene teléfono móvil, le dio la noticia EL PAÍS cuando daba esta mañana una rueda de prensa por la concesión del Premio Antonio de Sancha, de la Asociación de Editores de Madrid. El escritor sevillano es autor de obras como Memoria de la ética, Filosofía y lenguaje, La memoria del logos, Elogio de la infelicidad, El silencio de la escritura (Premio Nacional de Ensayo) y El origen del diálogo y de la ética. Una introducción al pensamiento de Platón y Aristóteles.
El filósofo siempre se ha interesado por las formas del lenguaje como algo esencial en el pensar y en su manera de conformar y ver el mundo. Además, es un ferviente agitador de la lectura y de su importancia en lo cultural y la concepción de un mejor ciudadano. Parte de todo esto lo expresó en la pasada Feria del Libro de Madrid, al inaugurar la sección Deletrear el mundo, en la que dijo: En el mundo de la realidad, estamos; pero en el mundo del lenguaje, de los libros, somos. Las silenciosas páginas que esperan a sus lectores muestran, entre otras cosas, que vivir es dialogar, entender, soñar, interpretar
.
En él, la filosofía clásica de Grecia, en especial Platón y Aristóteles, es analizada y traída hasta el presente para interpretar la vida contemporánea.
En un artículo de 2012 en EL PAÍS, titulado Mythos, escribe: Lo primero fue el habla. Una necesidad de sentir la compañía de los otros, de arrancarse de la originaria soledad, de emitir sonidos que la lengua fue articulando, modulando, convirtiendo en palabra. A esa voz, enriquecida a lo largo del tiempo, el "filósofo", como llamaban a Aristóteles, dijo que era un soplo, un "aire semántico". No sólo un grito. Ese aire decía cosas, señalaba los árboles, los mares, las estrellas, alumbraba ideas que, en principio, eran "lo que se ve" y en esas "visiones", creaba comunidad, solidaridad, amistad. Surgía así un universo en el que los seres humanos comenzaron a sentirse y entenderse. Los primeros textos en los que encontramos el sustantivo mito, (mythos), por ejemplo en la Ilíada, significa "palabra", "dicho", "conversación"
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Por Winston Manrique Sabogal/ElPaís
Etiquetas: Emilio Lledó, Premio Nacional de las Letras Españolas, RAE, galardón, ensayista, lectura, felicidad, Silencio, belleza, verdad, Asociación de Editores de Madrid, Memoria de la ética, Filosofía y lenguaje, La memoria del logos, Elogio de la infelicidad, El silencio de la escritura, El origen del diálogo y de la ética

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