19/11/2014
El malentendido viene de lejos. Más o menos desde que Homero dijera aquello de Canta, oh musa
al inicio de la "Ilíada". De ahí se desprendía que el escritor no es sino un traductor de lo divino, depositario de secretos sólo revelables al iniciado, al elegido. No todos pueden escribir; es más, sólo unos pocos deben escribir. Así fue durante mucho tiempo, hasta que la novela comenzó a democratizar el lenguaje literario –por contraposición a la lírica– y la industrialización del libro y el alfabetismo generalizado abrieron la veda. Hoy en día el caso viene a ser casi el contrario: gracias a las redes sociales y la desacralización de la literatura, con un público muy variado y temáticas infinitas, la nómina de quienes escriben y aspiran a publicar es vastísima y las referencias y consejos para hacerlo, aún más. Pero, ¿todos pueden escribir? O incluso, ¿puede "fabricarse" un escritor casi de cero con unas cuantas claves? Mateo Coronado, autor de "Escribir, crear, contar. Las claves para convertirse en escritor" (editado por Espasa y el Instituto Cervantes), advierte de entrada: Se puede enseñar a escribir una novela hasta cierto punto, pero lo mejor es que compres libros y leas
. Su labor como compendiador de esta guía de escritura creativa y al frente de los talleres literarios del Instituto Cervantes es más la de entrenador que la de profesor: Ayudo a ganar en agilidad, a entrenar el ojo y que cuando leas un libro en vez de ver seis claves, veas 36
. Julio Llamazares, dos veces finalista del Nacional de Literatura, con ocho novelas a sus espaldas, considera que la mejor escuela de aprendizaje es la lectura; yo aprendí leyendo y equivocándome; suelo ser escéptico con el asunto de enseñar a escribir, yo al menos no sabría cómo hacerlo, aunque posiblemente haya unas claves desde el punto de vista técnico que sí se puedan compartir
.
La escritura –«oficio de tinieblas», lo define Camilo José Cela– es en esencia una actividad autodidacta y solipsista. La imagen del autor encerrado en su torre de marfil, abstraído y luchando con la palabra a brazo partido es un tópico, glorificado también en la actualidad: recuérdese en este sentido a J. K. Rowling, sola, en la miseria y con una hija a su cargo, escribiendo "Harry Potter" en los Sturbucks de Londres. El libro llega a las manos del público con un aura de santidad, salido de no se sabe dónde. Pero detrás, defiende Coronado, hay trabajo, trabajo y trabajo. Un martillo pilón que poco tiene que ver con la inspiración momentánea que puede generar un poema o hasta un cuento. De hecho, a pesar de la imagen del escritor como presa de una tensión creativa inagotable y misteriosa, la narrativa requiere de un esfuerzo sostenido y una labor artesana: Una novela es un ejercicio técnico y mecánico además de creativo, el fruto del binomio ensayo-error; está emparentado con la arquitectura y con la composición musical y es como ensamblar piezas de un puzle
. Por eso, añade, ni los talleres ni nada pueden suplir una cosa básica: que una persona quiera escribir y demuestre el trabajo día a día
.
La guía que presenta el Instituto Cervantes aspira a poner orden en la hojarasca de la divulgación sobre la creación literaria y servir de referencia y manual de uso para quienes quieran sentarse a escribir con criterio, sabiendo que no hay milagros pero sí caminos. Intentamos poner en orden las piezas con que jugar, con un lenguaje asequible. Había un hueco importante que rellenar en este campo, porque hay muchos libros académicos, áridos, sobre literatura comparada, que viene de los estructuralistas del siglo XIX; y, por otra parte, obras de divulgación que profundizan menos. "Escribir, crear, contar" es un compendio de ambos
, señala el autor, para quien, en literatura, las recetas fijas y seguras no existen, ni ayer ni hoy.
El auge de la literatura "best-seller", a raíz de "El código Da Vinci", "El médico", "Los pilares de la tierra" o "Millenium", y posteriormente las sagas fantásticas y juveniles, abrieron el debate de la novela "empaquetada", preparada ex profeso para conquistar a un público vastísimo a través de unas supuestas fórmulas seriadas. ¿Habría una serie de claves, códigos, temáticas para jugar sobre seguro en el mundo editorial? La controversia acabó sin conclusiones firmes: el secreto del "best-seller" sigue siendo eso, un secreto. Y los encargados de talleres literarios tratan de quitar este tipo de ideas a sus alumnos a la hora de sentarse frente al ordenador. Ante todo, lo importante es jugar con la palabra y apasionarse por esta actividad sacrificada…
Por Gonzalo Núñez/LaRazón.es
Etiquetas: autodidacta, best-seller, El código da Vinci, El médico, escritores, escritura creativa, escuela, Espasa, guía, Harry Potter, inspiración momentánea, Instituto Cervantes, J. K. Rowling, Julio Llamazares, Los pilares de la Tierra, Mateo Coronado, Millenium, novela

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