13/11/2014
Estamos en pleno NaNoWriMo, lo que implica que estamos todos un poco como locos buscando trucos y consejos para conseguir ser más productivos, más eficaces a la hora de escribir y, sobre todo, más creativos (porque lo de escribir una novela si te quedas sin ideas para el argumento es bastante complicado). Pero ser creativo no es sencillo, aunque sí es cierto que algunos comportamientos hacen que nuestra creatividad resista más y mejor… o acabe desapareciendo y nos obligue a enfrentarnos a la temida hoja en blanco.
Aunque si sabemos de entrada qué es lo que acabará con nuestra creatividad, casi mejor lo evitamos para salvaguardar nuestras brillantes (por supuesto) ideas y seguir así escribiendo la obra que cambiará el signo de la literatura. Una infografía de Entrepreneur señala todos los puntos en los que erramos y que nos empujan a ser menos creativos.
Lo primero es lo de no dedicar toda la noche a trabajar, ya que nos recuerdan que en esas horas es cuando nuestro cerebro aprende menos (aunque deberíamos recordar que unos cuantos escritores fueron aves nocturnas y escribían de noche). Mejor resulta, nos dicen, dedicar un tiempo al día a meditar. 30 minutos de meditación al día nos ayudará a centrarnos más.
Lo segundo es lo de no esperar a que lleguen las musas, casi mejor salir a su caza. Recomiendan estar todo el tiempo probando nuevas cosas, haciendo cosas diferentes y siendo “como una esponja” en lugar de quedarse esperando a que llegue la inspiración.
Lo tercero es lo de no quedarse en solitario: la gente creativa suele interactuar con el grupo y reflexionar con ellos sobre sus ideas y sus proyectos para tener una visión más amplia.
Por Raquel C. Pico/Librópatas