08/10/2014
La carrera del compositor Claude Debussy (1862-1918) se caracterizó, en parte, por una estrecha relación con las obras literarias. La literatura parecía un arte imprescindible en las querencias del músico francés. Ejemplo de ello es su libreto Zuleima, basado en una obra de Heine, las Arietas olvidadas (1887–1888) según Verlaine y La Damoiselle élue (1888) según Rossetti.
Debussy creó sus composiciones en base a los versos de numerosos poetas, como Théophile Gautier, Theodore de Banville, Alphonse de Lamartine, Jules Barbier, Dante Gabriel Rossetti y Stéphane Mallarmé.
En 1899, el músico se casó con la modelo Rosalie Texier. Esta unión se rompería cuando Debussy comenzó una relación con Emma Bardac, también casada. Ambos se divorciarían y serían padres de Claude-Emma, una hija ilegítima a la que el compositor dedicaría su obra El rincón de los niños.
Cuando a principios del siglo XX, Debussy autorizó la adaptación para ballet del Preludio a la siesta de un fauno, el espectáculo, que fue tachado de inmoral, apenas cosechó críticas positivas, aunque entre estas últimas destacó la que hizo el escultor Auguste Rodin en Le Matin. Curiosamente, ambos artistas tendrían algo más en común.
Por Silvia Pato/Culturamas
Etiquetas: Claude Debussy, obras literarias, Zuleima, Arietas olvidadas, La Damoiselle élue, Théophile Gautier, Theodore de Banville, Alphonse de Lamartine, Jules Barbier, Dante Gabriel Rossetti, Stéphane Mallarmé, Rosalie Texier, Emma Bardac, Auguste Rodin

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