He tratado de subir al lector al ring- España
28/08/2014
El donostiarra Alain Gonfaus ha lanzado la segunda edición de su libro "Ocho relatos de boxeo", escrito bajo el seudónimo de Alexander Drake
Alexander Drake es el seudónimo del escritor donostiarra Alain Gonfaus, de 39 años, que ha lanzado la segunda edición de su último libro, Ocho relatos de boxeo. La mayoría de sus relatos están ambientados en EEUU, salvo uno que narra la historia de Julián Arregui, personaje ficticio inspirado en las figuras de José Manuel Urtain, el campeón de Europa de los pesos pesados de los años 1970 y 1972, y el ibartarra Isidoro Gaztañaga.
¿Por qué ha elegido este tema?
-He practicado karate durante diez años, pero la verdad es que me apasiona el boxeo desde pequeño. Por eso he extraído cuentos de mis anteriores escritos que tenía de esta temática y los he agrupado en este libro.Siempre he sentido curiosidad por la mayoría de los deportes pero considero que el boxeo es el arte primitivo de la lucha. Por otra parte, valoro la estética del combate y el poner a prueba el cuerpo y la mente hasta un límite cercano a la muerte. No se trata de un juego porque la meta es acabar con el rival, es el deporte que mejor refleja la esencia de la guerra. No todas las historias son de dolor y sangre, pero en esta obra he querido plasmar la parte más negra, ya que como lector y escritor es la que más me interesa.
¿En qué se ha inspirado para escribir "Arregui, la leyenda del boxeador"?
-Todos los relatos han sido fruto de la imaginación y de otros textos de boxeo de autores como Jack London, Charles Bukowski o Robert E. Howard, entre otros. Pero en Arregui, la leyenda del boxeador, enmarco la historia durante el periodo de la Guerra Civil. Lógicamente ahí me he tenido que documentar sobre la guerra para dar detalles muy concretos. El personaje ficticio se llama Julián Arregui Damborenea y lo revisto de la esencia de dos boxeadores guipuzcoanos. Urtain, que fue campeón de Europa de los pesos pesados en el 70 y 72, era un harrijasotzaile que se transformó en boxeador y, por otro lado, la figura del ibartarra Isidoro Gaztañaga. Ambos eran dos boxeadores muy buenos, que peleaban habitualmente en América, pero uno se llevaba toda la promoción porque era partidario del franquismo y, sin embargo, Gaztañaga quedo relegado al olvido por ser republicano.
¿Qué resaltaría de su obra?
- Mi libro se caracteriza por plasmar sólo la esencia, reducir el texto a la mínima expresión y conseguir que el lector mediante la agilidad y rapidez sienta que está encima del pugilato. Trato de subir al lector al ring y mostrar lo que ocurre entre las cuerdas. Hay autores que escriben libros de 500 hojas y 400 les sobran porque son todo paja. A mí me gusta ser claro y conciso, ir al grano en mi relatos.
¿El cine de boxeo ha sido una influencia para usted?
-Conscientemente no, pero desde los nueve años he visto películas como Rocky o Toro Salvaje, que de alguna manera habrán tenido alguna influencia en mí.
Sus anteriores trabajos eran bastante duros. ¿Se repite en estos relatos de boxeo?
-Sí. La crudeza se mantiene en este nuevo trabajo, busco crear un impacto visual y que parezca que lo que lees lo estás viendo. La violencia en este libro se refleja a través del boxeo, aunque reconozco que hay temas como el sexo, la crítica social o las relaciones humanas que me interesan mucho.
A veces ha tenido que autoeditar sus propios libros. ¿Esta vez también?
- No, esta vez he colaborado con la editorial Lupercalia. En cambio, Surfers lo autoedité bajo mi marca Zoe, porque era un trabajo que me había llevado tres años realizarlo y tenía muchísima ilusión. Después de tantísimo trabajo y con la aportación de las experiencias de las 84 personas, creía que el libro merecía mucho respeto y cuidado.
Por Oihane Ibañez/NoticiasdeGipuzkoa
Etiquetas: Alexander Drake, Ocho relatos de boxeo, relatos, Alain Gonfaus, José Manuel Urtain, boxeo, Jack London, Charles Bukowski, Robert E. Howard, Toro Salvaje, Rocky, autoeditar, Surfers

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