26/08/2014
Clases de literatura (Alfaguara), de Julio Cortázar, recoge las lecciones que dictó el escritor argentino en Berkeley en 1980.
No sé si Julio Cortázar hubiera publicado estas clases que dictó en la Universidad de Berkeley en 1980. Ya en 1969 había rehusado una invitación en la de Columbia. A mediados de los setenta, asegura Carles Álvarez Garriga, quien se ha ocupado de la edición, rechazó varias invitaciones a los EE.UU. y a partir de mediados de los setenta dictó conferencias o intervino en homenajes o simposios hasta que en 1980 aceptó enseñar en Berkeley. Básicamente trató de los géneros que había cultivado de forma muy general, pero habló, como era lo convenido, mucho de su obra y ahí es donde los cortazianos van a encontrar siempre el detalle de una confesión al vuelo, de una consideración original. Será en estos recodos donde admiraremos al gran escritor argentino. Ya al comienzo advierte a sus alumnos que: Tienen que saber que estos cursos los estoy improvisando muy poco antes de que ustedes vengan aquí: no soy muy sistemático, no soy ni un crítico ni un teórico, de modo que a medida que se me van planteando los problemas de trabajo, busco soluciones
. Esta fórmula de trabajo es la habitual en él, aunque los conocimientos generales que se exponen sobre el cuento o la novela no son totalmente originales, sino el fruto de millones de lecturas
, como vendrá a decirnos irónicamente hacia el final del curso.
Estuvo en Berkeley junto a Carol Dunlop también por razones personales: romper con algunas etapas de la vida es más penoso de lo que parece, y después de pensarlo mucho he comprendido que era la única manera de poder volver a mi territorio natural sin tener que enfrentar diariamente las secuelas de diez años de una vida en común que se resiste a aceptar que a lo hecho, pecho
, confiesa en una carta al poeta Félix Grande. De hecho, bajó el tiro
, según confesó a Aurora Bernárdez porque los conocimientos de los alumnos no eran excesivamente altos. De ahí, esta zona media que nos ofrece el conjunto. Convendrá, pues, ir siguiendo lo que aporta sobre su oficio y sobre algunos de sus cuentos que lee y aquí sintetiza o se reproducen por entero y también sobre la elaboración y el significado de algunos personajes de Rayuela.
Conviene subrayar, por tanto, que el texto no fue escrito por Cortázar, sino dictado. Esto afecta, pese a su claridad expositiva, a ciertas reiteraciones o alusiones a datos que no se habían comunicado. Inicia el curso tras una sintética autobiografía con el análisis del cuento y sus fórmulas partiendo de la estructura: el cine sería la novela y la fotografía, el cuento
. Pero es una fotografía que se proyecta fuera de ella. A diferencia de las últimas clases, donde se mostrará más combativo políticamente, acepta el hecho de que la ideología del escritor pueda transparentarse, pero ello no debe afectar a su calidad. La grabación incluía las preguntas de los alumnos y las respuestas del escritor. El resultado es atractivo, aunque las preguntas resulten un tanto tópicas…
Por Joaquín Marco/ElCultural.es
Etiquetas: Clases de literatura, Julio Cortázar, Carles Álvarez Garriga, Berkeley, Félix Grande, Aurora Bernárdez, Rayuela

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