18/08/2014
Los esposos Andrés Vicuña y Sandra Enríquez se radicaron en Santa Rosa de Cabal y comenzaron con el modelo de editoriales cartoneras bajo el sello: "Del ahogado el sombrero", una de las pocas en Colombia.
Las editoriales cartoneras son un fenómeno continental que aborda la edición independiente. Quizás desde la época del boom Latino Americano en los años 60’s con sus posteriores repercusiones literarias, las libros latinos no habían inspirado tanto como lo hacen en laactualidad.
Como todos los movimientos vanguardistas en el ámbito artístico y literario, el fenómeno de las Editoriales Cartoneras surge en medio de contextos agitados y de marcada inestabilidad social. En el año 2003, en tiempos de crisis económica, el escritor argentino Washington Cucurto, abre las puertas de la librería "Eloísa Cartonera". Instalado en las márgenes de la ciudad de Buenos Aires, en el sector de La Boca, el proyecto se constituiría en el primer modelo de editorial cartonera y desde ahí, poco a poco, se extendería al resto del mundo.
La necesidad de encontrar espacios de inclusión social desde el arte, que amarraran los propósitos editoriales y permitieran la publicación de temáticas excluidas de la industria convencional como la literatura marginal, la ficción sobre diversidad sexual y en general los temas censurados, inspiraron al escritor argentino para consolidar este proyecto.
Desde sus inicios el movimiento cartonero propuso un modelo de desarrollo editorial que se distancia de las formas convencionales de producir. No solo se trata de hacer libros. El trabajo de las editoriales cartoneras concibe el proceso como un arte manual que va desde la preproducción hasta la postproducción. Publican libros diseñados en cartón reciclado y coloreados a mano para ofrecer mayor cercanía a la literatura y ampliar las posibilidades de leer nuevos autores.
Si bien el movimiento de las editoriales cartoneras aún resulta extraño entre el público colombiano, la experiencia ya se ha consolidado no solo en los países del continente americano sino en lugares tan distantes como Corea, Rusia, Japón, China. El auge de este movimiento se ha convertido en un fenómeno novedoso que se extiende por todos los continentes ganando nuevos seguidores y creando una red de autores y editores interesados en las prácticas independientes y en la promoción del libro sin importar el andamiaje comercial que separa al lector de la obra.
Más que el interés comercial, existe entre los editores cartoneros un propósito enfocado en la promoción del libro. La práctica del trueque y los derechos de publicación compartidos entre las distintas editoriales asociadas, permite que los autores publicados se lean en distintas naciones y las obras impresas encuentren lectores inusuales, logrando instalarse en lugares donde las obras comerciales no alcanzan a llegar.
Después de muchas correrías por distintos países de Sur América, los esposos Andrés Vicuña y Sandra Enríquez se radican en el municipio de Santa Rosa de Cabal. La experiencia del viaje y la interacción con escritores y gente involucrada en el medio cartonero les permite conocer el modelo editorial y bocetar un proyecto preliminar que daría origen al sello: "Del ahogado el sombrero", una de las pocas editoriales cartoneras que existen en Colombia y que en la actualidad viene laborando desde la localidad risaraldense.
El proyecto empieza en Cali en 2011. Junto a un grupo de amigos, los jóvenes esposos inician un pequeño taller de trabajo donde empiezan a ensamblar los primeros títulos, que en su mayoría consistían en obras suministradas por autores y editores cartoneros de los países por donde ya habían transitado. El interés por la divulgación de la obra y el principio solidario que caracteriza a los cartoneros, permitió el proyecto se fortaleciera así como el listado de libros publicados.
A pesar de su corta trayectoria, el trabajo cohesionado del equipo permitió que el sello editorial fuera invitado por el poeta ecuatoriano Víctor Vimos Vimos, a la quinta edición de la Feria Internacional del Libro de Quito en 2012, como única editorial cartonera colombiana presente en el evento.
Estas experiencias, sumadas a la proyección educativa que gradualmente ha ido adquiriendo el proyecto, ha permitido que la propuesta se enriquezca y establezca nuevos líneas de trabajo enfocado a la formación de jóvenes en el Municipio de Santa Rosa.
Además de editores cartoneros, tanto Sandra como Andrés son docentes en ejercicio. Desde el espacio que propician las aulas de clase vienen realizando un trabajo comprometido con alcances sociales. Al margen de las instituciones públicas, con pocos recursos han logrado consolidar pequeños semilleros de estudiantes apasionados por la lectura y las prácticas editoriales independientes.
Por Giovanni Rengifo López/LaTarde.com
Etiquetas: Andrés Vicuña, boom Latino Americano, cartonera, Del ahogado el sombrero, editoriales cartoneras, Eloísa Cartonera, libros, libros latinos, Sandra Enríquez, Víctor Vimos Vimos, Washington Cucurto

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