23/06/2014
Al mexicano Javier Sicilia los narcos le mataron a su hijo. Desde entonces se junta con otras víctimas en el Movimiento por la Paz y promovió desde allí una ley que ofrece un poco de luz al final de la oscuridad
Mi hijo estaba a punto de terminar su carrera de Administración de Empresas. Trabajaba en el equipo de administración de un hospital. Un día, él y unos amigos tienen un problema con unas personas en un bar. Por una pelea los echan de allí. Pero deciden volver para reclamarle al dueño del lugar, y se llevan al tío de uno de sus amigos que había sido militar. El último mensaje que recibe la novia de mi hijo decía la cosa está muy fea, ya me arrepentí de haber venido. Los detuvieron ahí mismo en el bar. El dueño estaba metido con células delictivas y llamó a un sicario amigo. El dueño del bar le termina ofreciendo a este sicario dos camionetas y trescientos mil pesos para que se los lleve y los mate. Por eso se los llevaron. Por negocio. Aparecieron al otro día todos ejecutados.
Estamos hasta la madre, dice en vivo ante todas las cámaras del país. Y es la voz de todas las víctimas. Y es un antes y un después. Porque esa frase es el inicio de todo. Porque con esa frase cuestiona tanto al poder político como a los narcos. Entonces deciden realizar en Cuernavaca una gran marcha en contra del narco. La marcha tiene réplicas en varios países. No sólo en México se pelea contra la bestia. Y entonces, debido a la magnitud de la marcha, deciden ir al Zócalo, al D.F., al equivalente argentino de la Plaza de Mayo. Y ahí la cosa se pone picante.
estábamos por ir a la marcha del Zócalo, la primera en el D.F., yo estaba en casa de una amiga de la esposa de Felipe Calderón. En un momento llamaron y me dieron el teléfono y era el presidente Calderón. Me dijo personalmente que seguían en la búsqueda de los asesinos de mi hijo, y yo le contesté que lo sabía, pero que igualmente íbamos a marchar. Y ahí mismo le pido una entrevista personal, pero le digo que no quiero ver al presidente, quiero ver a Felipe Calderón, y le prometo que él no va a ver al poeta, va a ver a Javier Sicilia. Y concretan la entrevista.
Por José Supera/LaNación
Etiquetas: Albert Camus, escribir, Felipe Calderón, Javier Sicilia, poeta

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