23/06/2014
Es compulsivo, le vuelve loco escribir y no para de hacer cosas. Acaba de terminar su primer filme documental sobre Leo Messi, tiene por finalizar el guion de su próximo largometraje Que no pare la música y, para remate, ha sacado al mercado su segunda novela, Recuérdame que te odie (Planeta) una trepidante obra de misterio, plagada de humor e ironía.
Rodeado de los mil cachivaches, personajes, máscaras y cómics que pueblan su estudio y también su vida, en Madrid, a Alex de la Iglesia se le ve con decisión para afrontar los retos en una sociedad hastiada. Hay que saber vivir el momento que te toca en la vida. Todo se ve mejor desde la distancia. A todos nos hubiera gustado vivir el romanticismo del siglo XIX y ser colegas de Poe y de lord Byron, pero seguro que si hubiéramos vivido esa época nos hubiera tocado ser adolescentes en una mina de carbón, lo mismo que cuando hablamos con nostalgia de los sesenta y nos imaginamos en los conciertos de los Beatles. Lo más probable es que no hubiéramos tenido dinero para disfrutarlos. Así que, en estos momentos, debemos ser conscientes de que es el mejor de los mundos posibles y por lo tanto buscar la diversión y la supervivencia. La situación no la podemos ver como un problema, sino como un reto
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Retos los que él mismo se busca. A sus 50 años, este bilbaíno licenciado en Filosofía se lanza de nuevo a la literatura con una segunda novela, Recuérdame que te odie, un viaje en torno a la búsqueda de un dibujante de cómic desaparecido y las aventuras y desventuras, todas disparatadas, del editor y amigo que tiene que encontrarle. Para los que somos peliculeros como yo, la literatura es una liberación porque no tienes que depender de nadie, no hay 70 personas de equipo esperando tus instrucciones. Solo juega tu imaginación y tus ganas de contar una historia en directo a los oídos del lector
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Sus novelas son más mentales que visuales. Tanto la primera, Payasos en la nevera, como especialmente en ésta la acción se desarrolla en la cabeza del personaje, en lo que siente, en lo que teme. Tras los inicios de obsesiones mentales y recuerdos personales que va desgranando en sus pensamientos, le sigue toda una segunda parte de la más trepidante de las acciones, plagada de persecuciones, asesinatos, golpes y narcotraficantes. Todo escrito en primera persona, porque a De la Iglesia, dice, no le sale escribir en tercera persona. Me resulta mucho más atractivo desde el punto de vista formal porque uno mismo tiene que averiguar si realmente lo que está diciendo el personaje es verdad o está mintiendo
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Por Rocío García/ElPaís
Etiquetas: Leo Messi, guion, largometraje, Que no pare la música, Recuérdame que te odie. misterio, humor, ironía, Alex de la Iglesia, Payasos en la nevera, novelas

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