12/06/2014
Llega el verano y empiezan a anunciarse cursos, seminarios y talleres varios de escritura creativa. Y, como casi todos los años, volveremos a asistir a algunos debates sobre la posibilidad, o no, de enseñar a escribir ficción. Mientras tanto, las redes se llenan de listas de reglas –o mandamientos– firmadas por escritores de prestigio.
No sé a ustedes pero a mí, de un tiempo a esta parte, no paran de enviarme emails, mensajes de Facebook y alertas de Google con "las 10 reglas para..." escribir novela/ficción/comedia/mejorar tus diálogos/novela negra/romántica... tanto en inglés como en español.
Movido por la curiosidad vuelvo a mis consultas googlerianas para ver qué tal pinta el panorama internacional. Como siempre, escribo entre comillas para ajustar la búsqueda a los términos exactos. La monda. De "rules to write" me aparecen más de ocho millones de resultados. En castellano, la cosa es más modesta, algo más de ciento treinta mil. Indisciplinados que somos.
Desde hace unos días va rebotando de un lado para otro una noticia publicada en la prensa inglesa en marzo. El escritor, autor teatral y guionista Hanif Kureishi –premio PEN y Comendador de la Orden del Imperio Británico, poca broma– cargó contra los cursos de escritura creativa, a los que calificó como "una pérdida de tiempo".
El escritor Hanif Kureishi calificó como "una pérdida de tiempo" los talleres literarios. Él imparte varios en la universidad de Kingston
Siguió su perorata, en el Festival de Literatura Independiente de Bath, señalando que de sus alumnos "un 99,9 por ciento no tiene nada de talento (...) Simplemente no pueden contar una historia. Pueden escribir oraciones, pero no saben cómo hacer que una historia te lleve hasta el final sin que la gente se muera de aburrimiento. Escribir ficción es difícil y precisa de una gran habilidad. ¿Se puede enseñar eso? No lo creo".
Lo bueno del asunto –o lo malo, según se mire– es que Kureishi imparte talleres de escritura creativa en la Universidad de Kingston. Y no solo eso: desde el otoño pasado es, además, catedrático, tras haber sido un fijo en sus talleres durante varios cursos.
Sus palabras despectivas armaron tal revuelo que un portavoz universitario tuvo que salir al paso y explicar –adjetivo arriba, adjetivo abajo– que Kureishi es el no va más de la enseñanza y que sus alumnos lo adoran. Hay que salvar las matrículas como sea.
Como es obvio, le llovieron bofetones dialécticos, varias descalificaciones y algunas adhesiones.
Entre quienes se mostraron en contra de esas afirmaciones, destaca una de las agencias literarias más antiguas del mundo, Curtis Brown. Fundada en 1899, representó, entre otros, a William Faulkner, John Steinbeck, Norman Mailer, los hermanos Durrell e Isaiah Berlin. Claro que su defensa no era gratis et amore: la agencia es titular de una escuela de escritura.
Y, en estas, va Zadie Smith el domingo pasado y publica en el dominical de The Independent el discurso de aceptación del premio The Moth, una organización sin ánimo de lucro dedicada –y son sus palabras– "al arte de explicar historias". El periódico lo tituló Zadie Smith explica el secreto de la narración.
Secretos, secretos no es que explique muchos. Más bien se sincera y repasa su vida, relacionándola con la literatura. Yo no invento cuentos maravillosos. Yo sólo trato de expresar, con la mayor claridad posible, los pensamientos y sentimientos que muchas personas tienen
.
Hablamos del tema en febrero en una entrada titulada ¿Hay que ir a la escuela para ser escritor?
Como remedo de cursos y talleres de escritura surgen las famosas reglas, que pretenden ofrecer los secretos del éxito narrativo en plan 10 mandamientos.
Es un tema espinoso porque muchos de los autores citados nunca han redactado tales reglas y han sido extraídas de entrevistas, artículos y escritos en los que reflexionan sobre la escritura.
El repentino alud de reglas parte de una iniciativa, de febrero de 2010, del activo equipo de la sección cultural del The Guardian. Inspirándose en las 10 reglas para escribir ficción, del fallecido Elmore Leonard, pidieron a varios escritores que redactaran las suyas.
Aquí tienen el enlace con el resultado de aquel experimento. Es muy interesante. Encontrarán textos de gente de la talla de Neil Gaiman, David Hare, Richard Ford, PD James, Jonathan Franzen, Margaret Atwood, Hilary Mantel o Joyce Carol Oates. No está mal la nómina. Convenientemente despiezados, y sin citar el origen, son los que nutren muchos blogs literarios y la actual avalancha de emails, fotos ilustradas de Facebook y tweets.
Hay consejos de todo tipo, claro. Es lo que tiene meter en el mismo saco a gente de generaciones, géneros y estilos tan dispares.
Abundan las bromas divertidas, como no coloque una fotografía de su autor favorito en el escritorio, sobre todo si ese autor es uno de los famosos que se suicidaron
, de Roddy Doyle…
Por José Luis Ibáñez Ridao/ZoomNews
Etiquetas: escritura creativa, Escribir ficción, escribir novela, novela, rules to write, Hanif Kureishi, Curtis Brown, William Faulkner, John Steinbeck, Norman Mailer, Escuela de Escritura, Elmore Leonard, Neil Gaiman, David Hare, Richard Ford, PD James, Jonathan Franzen, Margaret Atwood, Hilary Mantel, Joyce Carol Oates

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#1 elamorcad 12/06/2014 11:06
Si y no. El talento lo puede ser todo y tambien puede quedarse en nada, si no lo sabes controlar y ponerlo de forma ordenada y coherente, aunque ¿quién dice que esta ordenado y qué es coherente? Mas que reglas se tendria que denominar "normalización". Si cuentas tu historia cumpliendo con estos parametros llegaras al 95% de lectores potenciales y eso significa publicar, vender... No son reglas para escribir, son reglas para poder tener una oportunidad de triunfar como escritor. Son cosas diferentes.