18/04/2014
Uno de los íconos de la literatura universal murió este jueves 17 de abril. El escritor colombiano más importante del siglo XX, Gabriel García Márquez, dejó de existir, informó Conaculta. Tenía 87 años de edad.
El escritor de El coronel no tiene quien le escriba y El amor en los tiempos del cólera fue uno de los autores más significativos del boom latinoamericano, un fenómeno editorial surgido en la década de 1960 y 1970, que internacionalizó a novelistas jóvenes como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes y Julio Cortázar.
El Gabo, como era conocido popularmente, fue uno de los escritores representativos del realismo mágico, el cual mezcla realidad con fantasía, narrativa utilizada en su obra maestra, 100 años de soledad, novela que narra la vida de siete generaciones de la familia Buendía en el mágico pueblo de Macondo, y que le valió el premio Rómulo Gallegos en 1972, y el Nobel de Literatura en 1982.
La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla
, escribió el Gabo en su texto autobiográfico Vivir para contarla.
García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en la vieja casa de sus abuelos en Aracataca, un pueblo en la costa atlántica colombiana, donde vivió hasta los ocho años de edad, antes de mudarse a Barranquilla.
Márquez fue el mayor de una numerosa familia de 12 hermanos de clase media. Su padre fue el telegrafista Gabriel Eligio García, y "la niña bonita" del lugar, Luisa Santiaga Márquez, hija del coronel Nicolás Márquez y Tranquilina Iguarán.
Don Gabriel Egidio se entristeció cuando el Gabo dejó los estudios de Derecho que inició en 1947 en la Universidad Nacional de Colombia. Me aburría a morir esa carrera
, llegó a afirmar Márquez, quien dejó las aulas y comenzó a ganarse la vida de escribir en los periódicos. Me pagaban tres pesos por nota diaria y cuatro por un editorial cuando faltaba algún editorialista de planta
, señaló en Vivir para contarla, al describir su trabajo en el periódico El Espectador, donde comenzó su vida literaria.
Tras dejar la escuela, se instaló en la ciudad de Barranquilla, donde comenzó a escribir su primera novela, La hojarasca, mientras trabajaba como columnista del diario El Heraldo. En esa ciudad también conoció a Mercedes Barcha, su compañera de toda la vida.
Convencido por el escritor Álvaro Mutis, García Márquez regresó a Bogotá en 1954, donde volvió a la planta laboral de El Espectador, ahora como reportero y crítico de cine.
Desde entonces, el Gabo amplió su actividad periodística, y comenzó a colaborar en diarios de Venezuela, México, España y Estados Unidos. Este trabajo periodístico lo llevó por primera vez a Europa en 1955, donde reporteó para El Espectador la enfermedad del Papa Pio XII.
Estando en Europa, al Gabo se le informa del cierre de su casa editora, y recibe un cheque para que regrese a Colombia. Pero García Márquez decide quedarse en París, donde vivirá de milagros cotidianos
, según Mario Vargas Llosa. Es entonces que escribe una de sus obras más emblemáticas: El coronel no tiene quien le escriba.
En 1958, Márquez regresa a América. En Venezuela, es testigo del derrocamiento del dictador Pérez Jiménez, y en Barranquilla le da el sí a Mercedes Barcha, con quien tuvo dos hijos: Rodrigo, nacido en Bogotá en 1959, y Gonzalo, que nació en México en 1962.
Tras mudarse a México, en 1965 comienza a escribir Cien años de soledad, obra que sale a los estantes en 1967, y de la cual vende más de medio millón de copias en tres años, algo que dejó a Márquez mareado y algo incrédulo
, según Vargas Llosa, lo que le permite dedicarse de forma exclusiva a escribir.
El trotamundos García Márquez vive durante los siguientes años igual en Barcelona, la Ciudad de México, Cartagena, La Habana o París; y se vuelve amigo de líderes izquierdistas como Fidel Castro, a quien el escritor describe como un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues
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Por CNNMéxico
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