07/03/2014
A Fran Santana (Barakaldo, 1971), la segunda vocación le llegó con la crisis. Albañil de profesión, llevaba más de dos décadas trabajando cuando el paro llamó a su puerta. Casado y padre de dos hijos, buscó trabajo de forma activa, pero tras un año sin que saliera nada, decidió dar el paso que separa al lector voraz del escritor primerizo. Como válvula de escape. Sin dejar de buscar empleo. Al principio, como vienes de la obra, todos te miran sorprendidos y te dicen: '¡Que esto no es lo tuyo y de esto no vas a vivir!
, recuerda.
Pero en el vizcaíno municipio de Etxebarri, Santana siguió escribiendo. Porque le gustaba y porque le servía para olvidarse de los problemas. Y porque aunque sabía que no eres escritor hasta que no publicas
, sentía que así se iba "enfocando" hacia otro trabajo.
El camino no ha sido fácil. En dos meses de dedicación completa, terminó la novela cuya trama llevaba un tiempo pergeñando. El resultado es Los niños que ya no sonríen, un thriller ambientado en Bizkaia donde la violencia y la corrupción se entremezclan a un ritmo vertiginoso. Cuando la envió a las editoriales, sólo recibió negativas o silencio. Hasta que la autoeditó, vendió novecientos ejemplares y llamó la atención de un agente literario que lo puso en contacto con Ediciones B. Con ellos, apenas un año después de autoeditarse, acaba de convertirse en escritor. Publicado.
Tampoco su novela es fácil. En ella plasmó la angustia que transmiten las noticias sobre niños desaparecidos y lo mezcló con lo que vives en tu día a día
y lo que sabes de la política
.
Santana sabía que quería escribir una novela negra, pero también que tenía que ser distinta
.
Por eso decidió que su historia no iba tratar sólo un asesinato
y la investigación posterior, sino que tenía que incluir más hechos
para ser una trama que enganchara pero que transmitiera algo más.
Y sabía que tenía que transcurrir en el entorno de Bilbao. Siempre que leemos es a gente de fuera y sobre paisajes de fuera, así que ¿por qué no iba a haber una historia impactante en nuestra ciudad, con la que dar a conocer nuestros montes, nuestras gentes y nuestras costumbres?
, destaca.
Reconoce que, por suerte, una historia tan dura como la de su novela no es fácil de encontrar
en el entorno de la Villa. Pero a pesar de que la capital vizcaína está creciendo" y ha ganado mucho en paisaje, Santana reflexiona que también hay en ella un declive que es consecuencia de la crisis y el desempleo y que "da lugar a muchas situaciones deshonestas y a la corrupción
.
El Bilbao de la novela es oscuro, un escenario capaz de albergar el mal y también un entorno en que los niños y los jóvenes salen especialmente perjudicados...
Por Beatriz Rucabado/ElMundo.es
Etiquetas: agente literario, Bilbao, Bizkaia, crisis, ediciones B, escritor primerizo, Fran Santana, Los niños que ya no sonríen, novela, thriller

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