03/03/2014
Editoriales en busca del nuevo éxito comercial
Un libro es un conflicto narrativo o poético. Una historia de amor, una guerra civil, un ex narcotraficante en Ibiza, un escritor que descubre la salvación por vía del arte contemporáneo. En fin, los planteamientos de la literatura española actual son aceptados sin reservas, salvo cuando el conflicto motor es la lucha de clases. Eso es terreno minado.
El comando editorial Artefakte realizó en enero un seminario titulado Poética del nuevo antagonismo, un curso sobre política y ficción que proponía una reflexión interesante, en la línea del 15M: la política era una ficción literaria. Lo novedoso es que el curso piensa desde la política en lugar de hacerlo desde la literatura. En cambio, un taller de "política y ficción" impartido inmediatamente antes de 2011 habría hablado de cómo se hace una novela política, en la línea de las de Isaac Rosa, Belén Gopegui o Marta Sanz.
Los movimientos sociopolíticos de hoy parecen decididos a extraer de la política todos esos artilugios, disfraces, estrategias, representaciones y payasadas que sostienen la ficción y pasar decididamente a la acción política. ¿Y con la literatura, qué hacemos?, ¿para qué sirve?
Queda pomposo
, admite el editor Jorge Lago, pero lo suelta igualmente: Mi objetivo es intervenir en la cultura y la política nacionales
. Con esto, la cabeza visible de la editorial Lengua de Trapo, que participó en aquel seminario, no habla de iniciar una carrera política, a pesar de su implicación en Podemos. Lago quiere hacer eso publicando libros. Que los libros sean herramientas para descifrar el presente
y el catálogo de su editorial ayude a la acción política
que, para él, hoy solo puede ser antagonista
.
Este artículo tiene trampa. No confronta ideas opuestas sino que utiliza a tres editores, de la misma cuerda, para lanzar un órdago a otros del mismo oficio que no están aquí presentes, pero que esperamos lean este reportaje. Pompas que estallan aquí y allá no revientan la burbuja editorial que sigue creciendo en nuestro país.
A pesar de ello, una inspección minuciosa del programa editorial para el primer semestre de 2014 dibuja un panorama de oportunismos, valores internacionales, autores muertos, temas universales y otros escapismos. Su intención parece descansar más en la oportunidad que en la apuesta.
Lago intenta que sean apuestas, no oportunidades de negocio
, pero aclara que lo suyo es una empresa y no una ONG
, por lo que hay que valorar las posibilidades comerciales
. Para su editorial, el éxito sería encontrar el best seller de la izquierda
que anda buscando. Aún no ha parecido pero siente cerca y sería un análisis potente
sobre las razones de la crisis y sus posibles salidas. No un Indignados ni chácharas por el estilo
, ni tampoco un análisis macroeconómico al uso
sino una herramienta política poderosa
.
Como método alternativo al estudio de mercado, algunos editores proponen la herramienta, más barata, de hacerse varias preguntas a sí mismos: Qué dice del presente, qué verdad hay en el libro, por qué debe de ser contada en el formato que propone y no en otro
. En resumen, qué necesidad tiene de haber sido escrito
, cuestiona Jorge Lago.
La reflexión sobre el oficio del editor debería tocar también al lector, que pasaría a inspeccionar las novedades editoriales con otros ojos y a decidir su compra bajo otros criterios. Por ejemplo, Lengua de Trapo publica en marzo una antología de relatos sobre "los conflictos vascos", titulada Nuestras guerras. Este libro de ficción llega poco después del ensayo sobre el Rock Radical Vasco.
Es ineludible en este artículo contar con la opinión al respecto de Constantino Bértolo, durante diez años director editorial de Caballo de Troya (Random House). Su proyecto tiene vocación de intervenir en la producción de los discursos públicos
, cosa que hace publicando textos que se enfrenten a los discursos dominantes
.
Las preguntas que Bértolo maneja mientras lee un manuscrito son: ¿Qué quiere este libro de mí, como lector? ¿Qué cuenta con lo que cuenta? ¿Para quién habla? ¿Qué dificultades de expresión está tratando de solventar esta novela o este libro de poemas o este ensayo? ¿Contra qué actitudes y valores literarios se está enfrentando este texto? ¿Qué tipo de relación mantiene el autor con el lenguaje?
.
Las respuestas pueden ser desalentadoras para un editor que quiere "intervenir" y no "imprimir": Gran parte de los manuscritos que leo [unos 100 de los 500 que recibe Bértolo al año] en realidad parecen querer tan solo una cosa: vender. Si trabajara en una editorial comercial evidentemente eso sería una señal positiva. En el caso de Caballo de Troya la exigencia no reside en encontrar autores que vendan sino autores con pensamiento literario prometedor. Con capacidad de que sus textos intervengan en las tensiones semánticas y estético-ideológicas que están presentes en nuestras vidas
.
Por Elena Cabrera/ElConfidencial
Etiquetas: Artefakte, Belén Gopegui, Constantino Bértolo, editor, editoriales, escritor, guerra civil, historia de amor, Isaac Rosa, Jorge Lago, Lengua de Trapo, literatura española, Marta Sanz, narrativo, novela política, Nuestras guerras, poético

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