25/02/2014
Una nueva generación de autores impulsa la escena española
La renovación está garantizada. Los tiempos duros en la escena española se están sobrellevando mejor con el talento de una nueva generación de voces jóvenes que ha insuflado a nuestra dramaturgia el pulso de lo contemporáneo. Dos de sus representates más notables estrenan esta semana: Antonio Tabares sube a la Abadía "La punta del iceberg", Sergi Belbel mediante, y José Padilla presenta en El sol de York "Los cuatro de Düsseldorf". A su lado, nombres como los de Marta Buchaca, Carlos Contreras y Álvaro Tato proyectan un futuro alentador para nuestro teatro.
El teatro español sobrevive a la crisis. A pesar de todas sus heridas, algunas de gravedad, la escena nacional resiste a la pésima situación del país. Incluso en algunos casos muestra síntomas esperanzadores. Como, por ejemplo, la efervescencia teatral en sus principales plazas, Madrid y Barcelona, o la aparición de una nueva generación de autores que estrenan sus obras no sólo en los recintos públicos o en el circuito alternativo, sino también en las salas privadas, algo que no era habitual hasta hace muy poco.
Esos dramaturgos emergentes tienen cada uno sus propias características, pero comparten otras. Están en la treintena, alternan todo tipo de obras, incluida la desdeñada comedia, escriben a pie de escena o con ella en la cabeza y sus textos están inmersos en la narrativa actual, por lo que llegan fácilmente a un público igualmente joven y que, como ellos, se ha educado con esos códigos audiovisuales desde niños. Antonio Tabares, Jose (sin tilde) Padilla, Carlos Contreras, Álvaro Tato y Marta Buchaca, con los que ha hablado El Cultural, son algunos de esos nombres. Pero no son los únicos, porque en ese pelotón muy interesante también figuran Blanca Doménech, Zoe Brinviyer, Carolina África Martín o Paco Bezerra, entre otros muchos. Tal vez el más atípico de todos ellos sea Tabares. No sólo por la edad (41 años); sino por vivir alejado del mundillo teatral, pues reside en Santa Cruz de la Palma, donde nació. A pesar de ello consigue representar con frecuencia sus obras. Su próximo estreno es La punta del iceberg, que tendrá lugar en La Abadía el miércoles. Dirigida por Sergi Belbel, una de las figuras clave de la generación anterior, la llamada de los ‘bradomines', y que desde su puesto de director del Teatre Nacional de Catalunya apadrinó a los dramaturgos emergentes de esa comunidad con el T-6, los "tallers" dedicados a nuevos autores. Ahora hace algo parecido con una obra que tiene como escenario una gran empresa en la que se suicidan varios de sus trabajadores y en la que también el sentido del humor tiene su relevancia.
Ha habido pavor hacia la risa porque se pensaba que era para un teatro de evasión -dice Tabares-. A Dios gracias nos hemos liberado de ese tabú condicionante
.
Otro autor que destaca es Padilla (1976), que comparte varias cosas con Tabares. Como éste último, es canario, aunque de Santa Cruz de Tenerife, y con él, más la actriz y autora Irma Correa, escribe una obra que representará la compañía 2RC la próxima temporada. Además, estrenará el jueves 27 Los cuatro de Düsseldorf en El Sol de York, a menos de un kilómetro de La Abadía, un texto que, como el de su paisano, se desarrolla en una empresa. Las grandes corporaciones son un tema recurrente en nuestras obras porque las tenemos metidas hasta en la sopa. Son, en cierto modo, el sustituto de las familias que nos permiten contar la realidad que nos rodea
, explica el autor.
Esa realidad la ve Padilla muy negra. Las crisis no son buenas para nadie. En el teatro ha tenido un impacto brutal. Se han tenido que parar muchas producciones, aunque la apertura de nueva salas nos dé más oportunidades de estrenar
, continúa un autor que en los últimos años no ha parado de trabajar.
El canario fue el adaptador del Enrique VIII que se representó en el Globe inglés durante las Olimpiadas. Además, ha estrenado recientemente Haga click aquí en la sala Princesa del María Guerrero dentro del programa Escritos en la escena para jóvenes dramaturgos, el único de un teatro público desde la desaparición de los T-6.
Pero las ayudas a dramaturgos emergentes no son patrimonio de los grandes centros. En Madrid algunas salas alternativas e independientes han iniciado programas para nuevos autores. La pionera es Cuarta Pared con ETC a la que ha seguido El Sol de York acogiendo a Padilla como autor residente para que escriba Los cuatro... Y luego está la más original, la de la sala Kubik, que ha invitado a varios escritores, entre los que está el canario, a que creen Story Walkers, unas miniobras para teléfono móvil que se descargarán como aplicaciones. Con estas y otras propuestas piensa Padilla que podrá salir a la luz una nueva generación de autores muy preparados
que enriquecerá la escena nacional.
Otra de esas nuevas voces es la de Carlos Contreras (Burgos, 1980), último ganador del Premio Calderón de la Barca con Rukeli. Aunque los habituales del teatro ya le conocen gracias a la joyita de La comedia que nunca escribió Mihura, que formó parte de la primera convocatoria de Escritos en la escena. Ambas obras sirven como ejemplo de la riqueza y variedad de unos autores emergentes que lo mismo escriben un texto sobre un campeón de boxeo gitano en la Alemania nazi, como es el caso de la primera, que otro basado en unos apuntes aparecidos tras la muerte del célebre comediógrafo español.
No me gusta gusta hablar de generaciones porque cada uno es de su padre y de su madre, pero sí compartimos algunas cosas, como no querer centrarnos en un género
, responde Contreras cuando se le pregunta por esa versatilidad que les lleva a tocar tanto comedias como dramas. En mi caso me gusta mucho el cine de los años 20-30 y creo que en el teatro español hacen falta más obras de ese estilo, en las que se contaban muchas cosas y hacían al público reír y llorar
. Aunque también tiene alguna obra de otro tipo, como Verbatim, reconoce el autor, un postdrama con el que el público se aburrió mucho
.
Eso tiene que ver bastante con las escasas oportunidades que tienen los nuevos escritores de darse a conocer. Normalmente deben hacerlo a través de los premios, a los que acuden pensando que les abrirán las puertas de los escenarios, cuando no suele ser así...
Por Rafael Esteban/ElCultural.es
Etiquetas: Álvaro Tato, Antonio Tabares, autores, Blanca Doménech, Carlos Contreras, Carolina África Martín, dramaturgos, emergentes, Escritos en la escena para jóvenes dramaturgos, Irma Correa, José Padilla, La punta del iceberg, Los cuatro de Düsseldorf, Marta Buchaca, Paco Bezerra, premios, Sergi Belbel, teatro español, Zoe Brinviyer, Rukeli, La comedia que nunca escribió Mihura

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