28/01/2014
No son un banco, sino una red para crear proyectos, afirma el dibujante Enrique Fernández
¿Qué tienen en común el proyecto social Portal 'Cuidadano', Brigada, el cómic de Enrique Fernández, el libro-documental El hombre que estaba allí y el icono de País de pandereta de Aa Estudio? Estas cuatro propuestas artísticas y sociales han sido apoyadas íntegramente a través del crowdfunding, una vía de financiación colectiva que cada vez gana más adeptos en España entre creadores, artistas, diseñadores y emprendedores. A través del mecenazgo se puede sacar un proyecto adelante y conseguir los recursos económicos necesarios, además de involucrar a los consumidores desde el origen hasta el resultado final del producto o la causa que se defienda.
El micromecenazgo mueve ya 9,7 millones de euros en España y en el último año ha crecido en un 27%, según datos de Socios Inversores. Una de las causas que ha provocado que esta vía de financiación avance es el auge de la figura de los autónomos y la escasez del crédito bancario, lo que ha llevado a muchos emprendedores y creadores a buscar el dinero fuera de los círculos convencionales, según explica Carlos Martínez, director y profesor de IMF Business School.
Este crecimiento también se ha reflejado en la reciente creación de una Asociación Española de Crowdfunding en la que se engloban las plataformas de financiación, los profesionales independientes y las empresas de servicios
, según explica Xavier Olivella, presidente de la entidad. La organización tiene como objetivo promocionar esta vía de financiación, aunar las voces de todos los profesionales que se dedican a ella y publicar un código de prácticas que proteja a mecenas e inversores. El crowdfunding ha existido siempre, pero es necesario que legalmente esté protegido. El ejemplo de financiación colectiva más fácil de imaginar es una boda. Ahí todo el mundo participa y aporta con sus regalos, ya sean objetos o dinero. Eso, adaptado a los nuevos tiempos, al mundo empresarial y al crédito es lo que conocemos como crowdfunding
, comenta Olivella.
El dibujante Enrique Fernández se decidió a utilizar una plataforma de financiación colectiva por lo goloso
que resulta realizar ciertos productos paralelos que de otra forma no podrían ver la luz
, como artbooks y merchandising, asegura el autor de Brigada, una serie de fantasía épica medieval, que recaudó 11.000 euros más de lo planificado (su proyecto tenía un presupuesto de 39.000 euros) y alcanzó los 50.000 a través de la plataforma Verkami. A Fernández, que ha trabajado en el mundo de la animación y la ilustración en el mercado franco-belga, lo que más le atrae de la financiación colectiva es la libertad para controlar todo el proceso desde el principio hasta el final, con lo que se refuerza el producto como un conjunto más solido.
El dibujante de Hospitalet de Llobregat (Barcelona) ya tiene en marcha la segunda parte del cómic en otro proyecto financiado a través de mecenas. De todos modos la gente debería ser consciente de que esto no es una web en la que explicas tu proyecto y empieza a lloverte el dinero. Las plataformas de crowdfunding no son un banco que te presta dinero para vete a saber qué. Aquí se aprovecha la red social para crear proyectos que una buena parte de esa red quiere conseguir, apoyar y llevar adelante. Los proyectos tienen sus mecanismos, sus recomendaciones de uso y muchísimo trabajo detrás. Una buena idea mal llevada puede quedarse sin financiación por falta de cumplir ciertos requisitos de comunicación o de preparación y seguimiento del proyecto
.
Las plataformas de micromecenazgo son también una herramienta para la publicidad. Queríamos hacer este proyecto, y más, dentro de este ambiente de crisis en el que vivimos todos por lo que nos lo tomamos como una campaña de promoción del estudio
, explica Alberto Arza, uno de los diseñadores de Aa Estudio y artífice de País de pandereta, una campaña en Verkami que recaudó cuatro veces más de lo que esperaban: 4.616 euros frente al presupuesto inicial de 1.200 euros. Pensamos en un primer momento hacerlo a través de la financiación de otras empresas, pero al final nos decidimos por el crowdfunding porque así también nos asegurábamos que al público le gustaba el proyecto
, puntualiza Arza. Los diseñadores de Castellón construyeron 120 panderetas con la silueta de España, de la que actualmente han hecho una segunda edición. La experiencia ha sido muy buena, con una gran difusión a través de redes sociales. Ser un creador es una carrera de fondo y esto nos ha ayudado a darnos a conocer
, asegura Arza.
Por Belén Hernández/El País
Etiquetas: Asociación Española de Crowdfunding, Crowdfunding, Enrique Fernández, Brigada, El hombre que estaba allí, mecenazgo, micromecenazgo, Carlos Martínez, Xavier Olivella

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