06/12/2013
Hay historias desde que existe la humanidad y su poder está en la influencia que provocan en otros. Y todos las creamos pero no todos saben contarlas. ¿Tú sí?
Cada día escucho más el término Storytelling en los vocabularios marketinianos y publicitarios, y es algo fantástico, sin embargo, como todo término que cae en nuestras manos, corre el riesgo de perder todo sentido por exceso de uso. Así que quisiera iniciar un relato en clave moderna, para garantizarle larga vida al verdadero sentido del Storytelling.
Empecemos por el principio: ¿Qué es una historia? En términos muy básicos, pero muy correctos, es una narrativa de eventos interconectados entre sí. Nuestras experiencias de hecho, son historias….
Facebook, por ejemplo, es una gran manifestación de nuestra predisposición a contar y seguir historias, donde podemos crear la historia que queremos dar a conocer de nosotros (hay gente que pareciera que sólo vive para viajar…).
¿Pero, por qué son tan poderosas las historias? Nuestras mentes están configuradas para construirlas y son la esencia de la experiencia humana. Nos dan contexto y nos ayudan a entender mejor. Inspiran y motivan a la acción. Su valor está probado en todo tipo de actividades: cine, literatura, música, videojuegos, cuentos y muchas otras formas en que la historia puede no siempre parecer tan obvia.
Las historias nos hacen pertenecer a una comunidad cuando las compartimos, o cuando es una narración común entre miembros de un mismo grupo. Las historias reflejan valores y sirven también para transmitir además de estos valores, tradiciones y creencias entre generaciones.
El caso más exitoso de la historia del Storytelling ha logrado la convicción de millones, ha traspasado fronteras y ha perdurado un par de miles de años: la religión. La religión de hecho, es ya ejemplo de un perfecto Transmedia Storytelling.
Hace uso de múltiples medios, libros, eventos interactivos semanales, espectáculos teatrales, personajes superhéroes, merchandising, películas y algunas incluso muy poco convencionales como un lugar después de la muerte.
Paulina Arceo, Draftfcb México/AltoNivel.com.mx
Etiquetas: contar historias, marketing, narrativa, storytelling

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