05/12/2013
Estaba preparado para el rechazo, pero nunca para el éxito
, confiesa el suizo de 28 años Joël Dicker, quien en la FIL de Guadalajara habló del reto que tiene para consolidarse como escritor y evitar ser un autor de un solo éxito
El escritor suizo Joël Dicker (1985) nunca se imaginó que las constantes visitas que hacía a Nueva Inglaterra (Estados Unidos) desde que tenía cuatro años de edad le fueran a servir para ambientar su novela La verdad sobre el caso Harry Quebert (Alfaguara).
Y mucho menos adivinó que este "poderoso ‘thriller’", como lo han definido algunos críticos literarios, sería un arrasador éxito editorial que, a poco más de un año de su publicación, ha vendido más de 800 mil ejemplares y está en proceso de traducción a 33 idiomas.
La versión en español llegó a México el verano pasado.
Hijo de una librera y de un ingeniero que siempre le dieron la libertad de hacer lo que más le gustaba, este joven narrador nacido en Ginebra toca el éxito con su segunda novela publicada, la primera fue Los últimos días de nuestros padres, de un total de seis libros terminados, cuatro de los cuales fueron rechazados por los diferentes sellos a los que los propuso.
Estaba preparado para el rechazo, pero nunca para el éxito. No lo esperaba para nada, ni rápido ni tarde. Pero creo que tuve suerte, pues el éxito es un conjunto de situaciones y circunstancias que dependen de muchos factores, no sólo se basa en las ventas
, comenta en entrevista.
El misterio alrededor de la muerte de Nola Kellergan es la gran incógnita a resolver en La verdad sobre el caso Harry Quebert, ganadora del Premio Goncourt des Lycéens, del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y del Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa.
Considerada por el editor francés Bernard Fallois como la gran novela americana que hace tiempo no escriben los estadunidenses
, la historia relatada a tres tiempos, 1975, 1998 y 2008, une la pasión por la escritura y los libros que siente Dicker con sus inquietudes como abogado por conceptos como la verdad y la justicia.
Ambas están unidas, son muy cercanas entre sí. No hay nada completamente cierto o completamente falso. Eso me gusta del Derecho. Nunca pierdes ni ganas al principio. Ese fue mi punto de partida para enganchar al lector
, agrega.
Quien de niño fue un apasionado de la música, en especial de la batería, y de los animales –a los diez años de edad fundó una gaceta sobre el tema, que él mismo dirigía, por lo que lo consideraron el jefe de redacción más joven de Suiza–, piensa que el éxito de esta novela se debe a que la escribió no pensando en publicarla, como las otras, sino para divertirse, para disfrutar el proceso que compartiría al final.
Por Virginia Bautista/Excelsior
Etiquetas: Joël Dicker, estrella de las letras, La verdad sobre el caso Harry Quebert, Alfaguara

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