27/11/2013
En su libro de cuentos "Hacerse el muerto", Andrés Neuman incluyó amor, locura y muerte y además, algunas reflexiones sobre el género. Más urgente que noquear a un lector es despertarlo
, dice el autor.
Andrés Neuman hojea su libro por primera vez: mira el índice y la tipografía de Hacerse el muerto, nota los cambios entre la edición española del libro de cuentos que publicó en 2011 y la que acaba de lanzar en la Argentina a través de Páginas de espuma. Entre esas dos orillas transcure la obra pero sobre todo la vida del escritor, que nació en Buenos Aires en 1977 y vive en Granada desde hace 25 años y que, ahora sí, dice, tiene doble nacionalidad: Vi irse a la mierda a mis dos países
. Entre esas dos orillas navega su castellano oscilante
con el que escribe y con el que habla su familia: un poco de vos, otro poco de tu. Escribió los treinta cuentos que componen el libro entre 2005 y su año de publicación. Hay allí mucho amor, un poco de locura, y bastante muerte. Sobre todo la de una madre: la de Neuman murió en 2007; antes de eso vino el cuidado de una persona repentinamente privada de la autonomía en la que se había educado, y después vino el duelo. Pero no es la única: el cuento "El fusilado" es una recreación muy libre
del simulacro de fusilamiento que vivenció el escritor argentino Daniel Moyano durante la última dictadura militar, antes de exiliarse en España: No sé si sintió que había salvado su vida, o que su vida de ahí en adelante era póstuma
, describe. En el libro que hojea hay familias, hay hogares, hay sexo, hay odios, hay monólogos y algunas reflexiones sobre la literatura. El nombre del libro, cuenta el autor, quiere reflejar su espíritu tragicómico: Algunos cuentos tienen que ver con la muerte de mi madre y otros son muy divertidos, vi una mezcla entre la tragedia y el espíritu lúdico, a través de la toma de conciencia de que el humor no es más que una reacción desesperada ante el dolor. Me pareció interesante la disposición vitalista o irónica en momentos donde lo contemplado parecería insoportable, como el chiste en el funeral
, explica.
–¿Esa disposición te hizo escribir sobre la muerte de una madre?
–Escribí esos cuentos entre que me tocó cuidar, despedir y empezar a soñar con mi madre, que murió a los 54 años, y que pasó de trabajar de violinista a estar postrada en meses. Más allá de la pérdida, el contraste entre una forma de vida y otra me resultó muy sobrecogedor. Pero mi idea no era publicar sino soportar lo que pasaba. Era consciente de que una cosa es la catársis y otra es la literatura: la catársis tiene que ver con una cuestión emocional y la literatura es una reflexión lingüística y estética; tenía miedo a que la función catártica se impusiera por sobre la necesidad de hacer algo con el estilo, trasladable a quien no había tenido mi experiencia.
Por Julieta Roffo/Revista Ñ
Etiquetas: Andrés Neuman, cuentos, Hacerse el muerto, autor, publicar, muerte, amor, locura, catarsis

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