24/11/2013
Alexander Copper es de madre caravaqueña y padre griego. Nació en Alcalá de Henares (1980) y a los cinco años marchó a Grecia. Ha recorrido toda Europa y domina seis idiomas. Es especialista en comercio exterior, aunque desde hace dos años se dedica exclusivamente a escribir. Sobrevivo de ello
, dice. Ha publicado doce relatos, dos novelas largas y tres cortas; es el escritor más prolífico de Las Torres de Cotillas, donde vive y ha formado familia. Su primera novela "Antigio" se puede descargar gratuitamente de internet y lleva medio millón de lecturas. Ahora saca otras dos novelas a la calle: "El juicio de los espejos. Las lágrimas de Dios" y "Negro. Crimen en Dubán".
-¿Qué se necesita para ser un buen escritor?
-Lo de buen escritor lo tiene que juzgar el lector. Pase lo que pase, un escritor tiene que escribir, dedicarse a ello en cuerpo y alma y tiene que crear historias, expresarse. También tiene que leer mucho, incluso géneros a los que no le daría mucha importancia; también distintos tipos de autores.
-¿Qué trucos acercan más al público?
-El mejor truco es escribir una buena historia; y depende cómo la estructure puede ser más o menos aceptada.
-¿Qué técnicas utiliza usted?
-Escribo capítulos cortos; intento al final de cada capítulo dejar un punto de suspense para animar al lector a leer el siguiente; es decir, que la historia enganche y que no canse.
-¿Qué hace para que no canse la lectura?
-Utilizo un lenguaje sencillo, no ser repetitivo, dar pinceladas de los escenarios que describo sin ser muy empalagoso para parar el ritmo de lectura. Introducir diálogos activos, que no solo te acerquen a los personajes sino que también te describan la historia.
-¿Alguna técnica más?
-Utilizo escenarios reales para que el lector se ubique en la historia. Utilizo una prosa personal que llama la atención, saliéndome de lo habitual, hago un realismo mágico. También doy fondo a los personajes.
-¿Qué caracteriza a sus personajes?
-Sirva de ejemplo la novela "Negro" en la que Francisco Valiente Polillas su rasgo más destacable es que puede ser cualquiera de nosotros con 23 años de edad. Los personajes deben tener ciertas peculiaridades para que el lector las haga suyas, para que se vea reflejado en ellas.
Por Manuel Herrero/LaVerdad.es
Etiquetas: Alexander Copperwhite, Antigio, El juicio de los espejos. Las lágrimas de Dios, Negro. Crimen en Dubán, escritor, realismo mágico, Francisco Valiente Polillas

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