11/11/2013
La pregunta fue formulada a muchos escritores de todo el mundo por el diario Libération, para difundir después las respuestas en un número especial: "¿Por qué escribe usted?".
Y ahora, en las jornadas "Un otoño de novela", que se han celebrado en nuestra ciudad, con gran asistencia de público, uno de los participantes, Arturo Pérez Reverte, ha servido en bandeja la respuesta: Escribo por dinero y porque me gusta, pero no soy un misionero ni un apóstol. Si a la gente le cambia la vida y mejora el mundo, mucho mejor, pero no lo hago por eso
.
No cabe mayor sinceridad. La vieja encuesta del periódico francés abordó un tema interesante: conocer las intenciones de los grandes escritores y periodistas, saber qué se esconde en su interior, a la hora de contarnos una historia o mil historias, a la hora de escribir un artículo desde la cátedra de los periódicos. Una de aquellas respuestas la ofrecía Primo Levi, con su espíritu equilibrado y omnicomprensivo. Sus motivaciones personales, a la hora de escribir, eran nueve. Se escribe: porque se siente el impulso o la necesidad; para divertir o divertirse; para enseñar algo a alguien; para hacer un mundo mejor; para dar a conocer las ideas propias; para liberarse de una angustia; para ser famoso; para hacerse rico; por costumbre (motivación que se deja para el final por ser "la más triste de todas").
En cambio, Italo Calvino nos ofreció motivaciones más amplias a la hora de razonar sus escritos: Escribo porque estoy insatisfecho con lo que yo he escrito y quisiera corregirlo de alguna manera, completarlo y proponer una alternativa...
Por Antonio Gil/Diario Córdoba
Etiquetas: Un Otoño de Novela, Arturo Pérez Reverte, Libération, escribir, Primo Levi, Italo Calvino

, escribe aquí tu comentario