21/10/2013
Tony Gilroy, uno de los guionistas más cotizados en Hollywood, es responsable de éxitos como "Armageddon" (1998), "El abogado del diablo" (1997) y la saga Bourne y recibió una nominación al Oscar por mejor historia original con "Michael Clayton", en 2007.
La BBC le preguntó cuáles son las claves para escribir un éxito de taquilla a la medida de la Meca de la industria del cine. Y estos son sus diez consejos.
No creo que haya mucho por aprender en cursos o libros. Uno ha ido al cine desde pequeño, se ha llenado la vida con narrativas... y con comida. Es algo que ya está metido en lo profundo del ser.
Ir al cine, tener algo que decir, tener imaginación y tener la ambición de hacerlo es realmente todo lo que se necesita. Uno puede aprender todo lo demás.
Esta es una labor imaginativa: los guionistas nos inventamos cosas. Todo lo que tengo en mi vida es el resultado de haberme inventado muchas cosas.
Pero hay algo que es indispensable comprender bien y que realmente marca la diferencia: la conducta humana.
La calidad de la escritura estará directamente relacionada a la comprensión de la conducta humana. Uno tiene que volverse un periodista para la película que está intentando construir en tu cabeza. Hay que investigar, hacer reportajes... cada escena tiene que ser real.
Las grandes ideas no funcionan. Más bien, comience con una idea pequeña que pueda ir expandiendo.
Con (la saga de películas) Bourne, yo nunca leí los libros (una trilogía de Robert Ludlum), sino que preferí empezar de cero.
La premisa simple que tomamos para (el personaje) Jason Bourne era la de si yo no sé quién soy y no sé de dónde vengo, quizás puedo definirme a mí mismo a través de lo que sé hacer
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Construimos todo un universo a partir de esa pequeña idea.
Comienza modestamente, se va construyendo, dando un paso a la vez. Así es como se escribe una película de Hollywood.
Mi padre era guionista, pero no hay una especie de gen bohemio y creativo en la familia.
Aprendí de observar cuán duro le tocaba trabajar y entendí el "tempo" que rige la vida de un escritor: tienes que vivir de acuerdo a tus momentos de inspiración.
Si vives con alguien que también ajusta sus rutinas a su ingenio, parece algo normal. Uno aprende a no asustarse ni quejarse si comprende los propios ritmos creativos.
Cada vez es más difícil hacer buenas películas. Pero en las producciones de televisión se encuentra la ambigüedad y los grises de la realidad, es donde ahora las historias pueden ser interesantes.
Muchos guionistas están muy entusiasmados con la televisión últimamente y es un negocio controlado por los escritores. Cuando los guionistas están a cargo, siempre pasan cosas buenas.
Son más racionales, trabajan más duro... son más benévolos, también.
Cada vez que los escritores han estado a cargo del entretenimiento, el negocio ha funcionado. Quizás ahora veremos como la TV se convierte en una utopía manejada por guionistas.
Tengo una oficina en mi casa, pero he escrito en miles de habitaciones de hotel. Y puedo escribir en cualquier parte.
Si me está yendo bien con lo que estoy escribiendo, no quiero parar. Ahora que soy más viejo y más sabio, no me detengo si la escritura está fluyendo. Llamo a casa, digo que no llego a cenar y sigo.
Más que nada en el mundo deseo seguir teniendo ganas de ir a mi escritorio, no tener miedo de ir a trabajar.
Por Tony Gilroy BBC Mundo
Etiquetas: Armageddon, El abogado del diablo, Jason Bourne, Michael Clayton, Robert Ludlum, saga Bourne, Tony Gilroy

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