14/10/2013
Ser escritor no es publicar, no es tener éxito ni ninguna de esas cosas. Kafka no se sentía escritor, Virgilio quería quemar La Eneida y la poeta Emily Dickinson no publicó nunca. Los lectores y, sobre todo, el tiempo son los que deciden; pero a veces hay una convicción profunda de algunas personas que les hacen decir: soy un escritor
. La opinión es de Abelardo Castillo, quien recibió el premio a la trayectoria en la fiesta por la entrega del XVI Premio Clarín de Novela y los diez años de la revista Ñ.
De 615 novelas presentadas, fueron seleccionados diez finalistas y sólo dos resultaron elegidas, las de Fabián Martínez Siccardi y Luis Mey. Pero todos ellos, y muchos otros que no se animaron o se desanimaron en concursos de años anteriores, seguramente sienten eso que Castillo definió como una convicción profunda
, en una entrevista reciente con Ñ.
Sin embargo, como si se tratara de chicos en busca de permanente aprobación, las señales externas parecen ser imprescindibles para apuntalar esa convicción de los que se sienten escritores.
En el emotivo video que se vio en la fiesta, Castillo contó cómo el primer premio literario que recibió, por su novela Israfel, fue el que me demostró a mí mismo que de alguna manera no estaba equivocado
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Por Silvana Boschi (Revista Ñ)
Etiquetas: publicar, Kafka, Virgilio, Emily Dickinson, escritor, Abelardo Castillo, Premio Clarín de Novela, Fabián Martínez Siccardi, Luis Mey, premio literario

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