10/10/2013
Si ya es difícil publicar una novela sin autor reconocido, el aval de un premio literario o el respaldo de una editorial, más complicado es exponerla en la estantería de una librería. Esa es una de las principales barreras con las que se encuentran muchos escritores, aficionados la mayoría, una vez que culminan sus obras tras meses o años de esfuerzo. Muchos optan por la autoedición: acuden a una editorial y sufragan el coste de, digamos, cien ejemplares. Primero los colocan a familiares y amigos. ¿Pero luego?
Con la intención de ayudar a escritores desconocidos, emergentes o desafortunados, pero con obras interesantes, ha abierto en Gràcia la librería Espai Literai (Ramon y Cajal, 45). Dos periodistas barceloneses, Aureli Vázquez e Inma Santos, son los artífices de esta aventura, sobre todo por impulsarla en el actual contexto de cierre de librerías veteranas y con historia.
Inma y yo hemos ido a presentaciones y actos literarios de obras autoeditadas o de editoriales pequeñas que tienen problemas para ser vendidas. Nosotros les ofrecemos las dos cosas
, afirma Vázquez en la inauguración de Espai Literari, donde ya han acudido varios de esos escritores emergentes en busca de un hueco en la estantería.
Una librería como Espai Literari es una gran oportunidad para los escritores que no tenemos el respaldo de las grandes editoriales. Nos faltaba un sitio así
, explica Javier de Pilar, autor de Las Estaciones cautivas, una novela sobre un pueblo en el que nunca llueve.
Por Óscar Hernández/ElPeriódico
Etiquetas: Espai Literai, Aureli Vázquez, Inma Santos, librería novela, publicación, Las Estaciones cautivas, autoedición

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