13/08/2013
La insólita historia de Sergio de la Pava, un abogado de origen colombiano, que opta al galardón del PEN con una novela de 700 páginas autoeditada
Le informaron por teléfono de la nominación al PEN / Robert W. Bingham, que premia el mejor debut literario estadounidense en ficción. Sergio de la Pava estaba en su despacho en la Corte Criminal de Manhattan y esa llamada del 11 de julio abrió un nuevo capítulo en su atípica historia de novelista revelación. Su éxito literario escapa de los canales convencionales: no hay cursos de posgrado en una prestigiosa universidad, ni cuentos en revistas, solo una novela de casi 700 páginas, Naked Singularities, que autoeditó y distribuyó vía Internet. Con ella capturó la atención de blogueros y críticos, que colocaron su obra en la línea de Pynchon, Foster Wallace e incluso Melville. El sello Chicago University Press decidió hacerle un hueco en su catálogo, normalmente volcado en obras fuera del mercado o sin traducir. La compra de los derechos de esta novela por la británica MacLehose y la española Pálido Fuego fue el penúltimo capítulo en la consagración de la obra como fenómeno literario. Después llegó la nominación y este agosto participa por primera vez en un festival literario en Edimburgo.
Nacido en Nueva Jersey en el seno de una familia colombiana, De la Pava trabaja desde hace más de una década como abogado de oficio y a diario lidia con una media de 70 casos, desde hurtos menores hasta asesinatos. El protagonista de Naked Singularities, casi también. Una calurosa tarde de julio el escritor llega a un café vestido con corbata y traje gris claro. Ya ha escrito otra novela y prepara algo nuevo de lo que prefiere no hablar. Escapa al estereotipo de novelista neoyorquino, y en la única nota biográfica, no exenta de ironía, que acompaña su primer libro apunta que es un escritor que no vive en Brooklyn
.
Naked Singularities abarca un amplio espectro de temas, desde la física cuántica —de la que toma prestado su título— hasta la receta de una empanada, pasando por la historia del boxeador Wilfred Benítez o la posibilidad de dar el golpe perfecto. Voces directas de acusados y abogados, sentencias y apuntes cotidianos dan forma a esta historia. Por encima de todo, sobrevuela una reflexión sobre qué es la perfección y el talento, el sistema de justicia en EE UU, el ideal y la realidad a pie de juzgado. La literatura es una manera de combinar varios elementos que me interesan. A primera vista el boxeo y la filosofía no parecen estar relacionados, pero escribir permite descubrir conexiones que ya existían
, dice. De la Pava rechaza que la ficción deba cumplir una función específica, no se trata de hacer un retrato realista, ni de informar. Una novela no va sobre algo en concreto, es una experiencia, no una responsabilidad. Recurres a ella en busca de un concentrado de la vida
, apunta.
Empezó su libro en 1999 y tardó cinco años en poner el punto y final. Pasó otros cuatro recibiendo cartas de rechazo, hasta que decidió sacar el libro por su cuenta. No está en contra de los canales convencionales y defiende que esto ayuda a las ventas. Como lector, considera que el panorama de las letras en español es más estimulante que el anglosajón…
Por Andrea Aguilar (ElPaís)
Etiquetas: autoeditada, debut literario, física cuántica, Foster Wallace, novela, Pálido Fuego, PEN/Robert W. Bingham, sello Chicago University Press, Sergio de la Pava

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