La muerte de mi padre hizo que me vinieran las hadas- España
08/08/2013
Eduardo Atanes afronta con ilusión la publicación de su segundo poemario
La Casa de la Cultura de Verín acogió el pasado 2 de agosto la presentación del segundo libro de poemas de Eduardo Atanes, penaverdés afincado en Verín y con grandes historias que contar en sus emocionantes versos. Nacido el 25 de junio de 1972, vive desde los 18 años en una silla de ruedas, tras un accidente en la playa de Samil que casi le cuesta la vida. Con polo rojo, pantalón beige y una sonrisa, nos recibe en el parque de la Alameda de Verín, muy contento tras presentar su segundo libro ante decenas de personas. Sus próximos proyectos: una novela y otro poemario.
Observador, sentimental y enamorado de la vida. Así se define Eduardo Atanes, un poeta que se auto denomina "novel" a pesar de ir por su segunda publicación. La poesía es su modo de expresarse, de explicar su realidad y su verdad, lo que nos hace entender que su segundo poemario lleve por rúbrica "O sentir dos adentros" y que sea el propio autor quien la defina como "verdadera". Es, además de novel, un escritor tardío, ya que se inició en el oficio de la pluma en diciembre de 2010, tras el fallecimiento repentino de su padre. A partir de ese momento ya no pudo parar: Una mañana empecé a recitar poemas, que luego plasmé en una hoja de papel, por eso siempre digo que la muerte de mi padre hizo que me vinieran las hadas
, afirma Eduardo Atanes para añadir : En seis meses ya tenía el primer poemario
.
Y es que sus poemas reflejan la madurez de un escritor que ha recibido más golpes que la muerte de aquel que le dio la vida y de los que te permiten aprender y valorar lo que es realmente importante
. Rosalía y Curros, sus referentes, porque el tipo de poesía que hacían ellos no se volverá a repetir
.
El 26 de julio de 1990, cuando acababa de cumplir 18 años y se había sacado el carnet de moto, Eduardo viajó a Samil para disfrutar de la playa: Era un día nublado, pero quise meterme en el agua así que me tiré de cabeza como lo hacía siempre. La ola retrocedió y noté como me torcía el cuello
. 23 años después sigue en una silla de ruedas que no le quita la ilusión.
Y es que a pesar de ese golpe considera que su día a día es como el de cualquiera, con la diferencia de que aprendes a valorar la vida de otra forma. Escribo por las mañanas y quedo con mis amigos cuando puedo, porque nunca sabes lo que te tiene preparado el destino
. Y como un valiente, no tiene miedo de volver al lugar que, recién cumplidos los 18 años, le cambió la vida para siempre. El mar no tiene culpa de nada, son cosas que pasan, que están en el destino de cada uno y con las que tenemos que aprender a lidiar
, dijo el poeta.
Por Lara S. Santos (FarodeVigo)
Etiquetas: Eduardo Atanes, Casa de la Cultura de Verín, poemario, O sentir dos adentros

, escribe aquí tu comentario