05/08/2013
De "Sábato" de Los Cadillacs a "Música para camaleones" de Fito, una selección de bandas y solistas nacionales rindiéndole tributo a sus ídolos de la literatura
Desde que Spinetta tituló una de sus obras cumbres con el nombre de su poeta favorito francés, el rock argentino selló un pacto de convivencia sagrada con la literatura universal. Inspiradora por antonomasia, los grandes trabajos de poetas, novelistas, ensayistas y cuentistas de todos los tiempos han influenciado en la manera de escribir de nuestros músicos, sean solistas o en banda.
Frases que disparan ideas, historias que se reescriben con otro sentido, títulos que se parafrasean, autores que alumbran un camino por donde indagar. De ahí que hoy existan bandas llamadas Cuentos Borgeanos o que Los Tipitos le pongan "La Ley de la Ferocidad" a una canción, tras leer la novela de Pablo Ramos. O, yendo a casos más fetichistas, el disco que grabó Pedro Aznar con poemas de Borges (Caja de Música) o -algo menos mainstream- el trabajo que se tomó Hijos de Babel poniéndole música a textos de escritores argentinos contemporáneos como Fabián Casas, Pedro Mairal o Hernán Casciari.
A continuación, una selección de las canciones más representativas de la unión entre el rock y la literatura:
Después de homenajear a Galeano con el track "Las venas abiertas de América Latina", la banda rescató la figura entrañable del creador de El Túnel con una canción festiva que lleva su nombre, incluida en el experimental Fabulosos Calavera, aquel disco que, según los afiches, venía a cambiar la historia del rock nacional. El tema en cuestión está firmado por Flavio y remite a varios fragmentos de Sobre héroes y tumbas.
En el último corte de El costado izquierdo, Moretti repasa sus años universitarios en La Plata, mamando al autor de Una temporada en el infierno, los tangos de Gardel y las pinturas de Antonio Berni, Paul Klee y Carlos Alonso. Ya en "Eléctricos Duendes" había citado a Castaneda y sus Enseñanzas de Don Juan.
Con el menemismo ya finiquitado, los de Palomar hicieron su revisionismo histórico apoyados en ideas del escritor radical, Sarmiento, Perón y Luis Barrionuevo (!), e inyectaron un poco de optimismo (Yo le pido a San Jauretche que venga la buena leche
) cuando el país se estaba por desmoronar en 2001. Un candombe rockero que cerraba Verde Paisaje del infierno, el primer disco donde casi todos los temas fueron firmados por Andrés Ciro (salvo "Fijate") y las aguas comenzaban a dividirse en la dinámica de trabajo del grupo.
Sí, "Almafuerte" de Almafuerte y en el disco Almafuerte (1998), para que no queden dudas. Iorio blanquea la elección del nombre de su banda post-Hermética recordando la primera vez que sintió hablar sobre el poeta argentino llamado, en realidad, Pedro Bonifacio Palacios (De muy pibe me encontré con tu estatua una tarde, luego de eso comencé a leer tu nombre en muchas partes
). Plus: Bulldog tiene un tema con el poema Piu Avanti.
Desde esa cumbre llamada La Era de la Boludez, una zamba rockera de La Aplanadora (¿la Aplanadora del folk and roll?) que jugaba con el doble apellido del escritor madrileño (sí, ese que Karina Jelinek pensaba que eran dos personas distintas). En el mismo trabajo, homenajean también a Galeano con "Huelga de Amores".
Por Rolling Stone Argentina
Etiquetas: Sabato, Spinetta, poetas, Novelistas, ensayistas, cuentistas, Cuentos Borgeanos, La Ley de la Ferocidad, Pablo Ramos, Pedro Aznar, Borges, Fabián Casas, Pedro Mairal, Hernán Casciari, Fabulosos Cadillacs, Fabulosos Calavera, Rimbaud, El costado izquierdo, Gardel, Antonio Berni, Paul Klee, Carlos Alonso, Eléctricos Duendes, Los Piojos, Verde Paisaje del infierno, Almafuerte

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