25/07/2013
Haruki Murakami no puede viajar sin sus zapatillas: corre 10 kilómetros diarios. Bruce Chatwin, en cambio, llevaba consigo sus libretas a todas partes. Wolfe empaca siempre sus trajes blancos y Don De Lillo no viaja sin su máquina de escribir.
En la maleta de un escritor hay muchos escritores
, confesó una vez el novelista Antonio Tabucchi. No le faltaba razón al italiano, quien decía que para viajar llevaba consigo, siempre, algún libro de Henry James. Otros, en cambio, necesitan mucho más, pero qué exactamente... ¿qué guardan los escritores en sus maletas cuando viajan?
Las referencias son muchas, aunque mayoritariamente apócrifas. Sin embargo, vale la pena hacer un repaso. Por ejemplo, en 1972, cuando recibió las galeradas de Libro de Manuel, Julio Cortázar decidió buscar paz y sosiego en la Provenza italiana. Tal y como cuenta en su cuaderno de viajes, armado con latas de conserva, cigarrillos y vino tinto, se refugió en una camioneta Volkswagen –a la que llamó Fafner, como el dragón de Wagner-.
En su libro El tao del viajero,Theroux enumera lo que no debe faltar en el equipaje: un mapa, un cuaderno para llevar un diario de la travesía y una novela sin relación con el lugar elegido.
Escritores viajeros como Paul Theroux o Bruce Chatwin tenían en cambio otros métodos. En su libro El tao del viajero, Theroux reconoce algunas cosas importantes que no deben faltar en el equipaje: un mapa, un cuaderno para llevar un diario de la travesía y una novela sin relación con el lugar elegido. Chatwin en cambio era algo más neurótico. Tenía fijación con los cuadernos donde anotaba sus impresiones durante sus viajes y debía llevar consigo una buena provisión, adonde quiera que fuese. El detalle es que no le valía cualquiera, sólo podía usar unos modelos fabricados por una pequeña empresa familiar de Tours. Las compraba de a decenas y en ellas apuntaba su nombre y dirección.
Por Karina Sainz Borgo (Marabílias, el magazine de Vozpòpuli)
Etiquetas: escritores, maletas, Haruki Murakami, Bruce Chatwin, Don de Lillo, novelista, Henry James, Julio Cortázar, El tao del viajero, Paul Theroux

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