22/05/2013
Enjambre, un espacio porteño que investiga los límites y los diferentes trazos de la escritura, abrió sus puertas de la mano de Victoria Schcolnik y Marcelo Carnero, una pareja que intenta desmontar la idea de que la escritura no es sólo la representación gráfica del lenguaje articulado, también es una huella
.
Un mapa, un laberinto, un cuerpo en movimiento, una piedra tallada, un trazo chino, una trama de hilos e incluso un cielo estrellado o un naipe del tarot pueden considerarse escrituras alejadas del estricto rol gráfico que desemboca en una palabra dicha. Todo este universo es el que proponen investigar, el de las otras huellas en el mundo.
La escritura es una incisión que empezó a hacerse en las piedras hace miles de años atrás. Antes de que quedara subordinada al lenguaje articulado, era el arte de la marca
, explica Carnero, poeta y editor.
No queremos tomar la escritura sólo desde un área específica, porque es una materia misteriosa. La abordamos para liberarla del mandato de ser representante gráfica del lenguaje; es para estudiarla desde un campo semiológico que no se reduce al lingüístico
, aporta Schcolnik, que es licenciada en Comunicación y escritora.
En donde antiguamente había una fábrica de letreros luminosos, hace pocos días abrió Enjambre, definido como un pequeño centro de investigación sobre escritura
y con un diseño espacial pensado para que sea mutable
en cada una de las actividades que se llevan a cabo.
Amigable, amplio y funcional, este nuevo lugar ubicado en Acuña de Figueroa 1656 se inauguró con la idea de investigar en forma colectiva el mantra que los direcciona: la escritura se piensa, se siente y se hace
.
Para responder la pregunta disparadora: ¿hasta dónde va la escritura?, la gente de Enjambre diagramó una serie de "nodos", como los llaman, una suerte de encuentros y actividades para trabajar sobre escrituras comparadas.
En esos nodos, guiados por especialistas, se trabajan en pequeños grupos temas como la escritura como huella; la expresividad y contenido en los caracteres chinos; las cartografías a través del tarot; la caligrafía japonesa; la poesía corporal de la danza butoh y la escritura creativa dirigida a los más chicos.
Por Télam/Terra Argentina
Etiquetas: Enjambre, Victoria Schcolnik, Marcelo Carnero, escritura, poeta, editor, escritora

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