07/05/2013
Escribir sobre las propias experiencias mejora la salud física y mental, disminuye la ansiedad, proporciona autoestima y abre nuevas perspectivas terapéuticas
. Esto es lo que afirman estudios como los de Karen A. Baikie, o como los de Susan Bauer-Wu. La escritura tiene múltiples beneficios sobre hechos traumáticos o simplemente sobre lo que nos preocupa.
La misma acción de escribir ya implica ver las situaciones desde otras perspectivas, lo que invita a reflexionar y, por tanto, nos pone en el camino de encontrar soluciones. Cuanto menos, escribir ayuda a poner en orden todo lo que sentimos, que no es poco.
En la escritura expresiva o escritura terapéutica la palabra tiene poder curativo. A veces convivimos con traumas o experiencias dolorosas en silencio, lo que puede derivar en formas de autocastigo, en malestar o en otro tipo de comportamientos dañinos para nuestra salud. La escritura expresiva lo que pretende es liberarnos de todo esto a través de la palabra escrita, haciéndonos expresar así aquellos temores y sentimientos conflictivos que a veces nos cuesta exteriorizar.
La palabra escrita nos sirve de instrumento para revelar esas zonas de nuestra psique que no pueden surgir, por ejemplo, a través de la expresión oral. Un medio terapéutico muy utilizado es el cuento; es una oportunidad de recrear situaciones dolorosas para poder resolverlas de manera positiva y recuperar así nuestro bienestar.
Susan Bauer-Wu afirma que las personas que dedican 30 minutos diarios a escribir sus pensamientos y sentimientos más íntimos pueden mejorar significativamente su salud mental y física
. Aunque en un principio escribir sobre hechos dolorosos puede crear más angustia y malestar por el hecho de revivir de alguna forma lo ocurrido, a largo plazo se experimenta efectos beneficiosos. Por ejemplo: mejoría en el estado de ánimo, mejor funcionamiento del sistema inmunológico, reducción de síntomas, mayor calidad en las relaciones sociales, mejoría en el área laboral o académica, etc.
Y es que la escritura supone una liberación, un alivio de esas emociones que de alguna manera nos atan, poniendo así un orden mental de situaciones que habían quedado reprimidas. Aceptar y comprender experiencias difíciles es el primer paso hacía una mejoría general y hacia la felicidad.
La doctora Bauer-Wu propone algunos consejos sobre la escritura reflexiva:
La intimidad del papel (o del ordenador) nos permite sacar todo lo que llevamos dentro, con total libertad, sin tener que comportarnos de manera adecuada
ni guardar las apariencias por temor a la reacción del otro. Además, realza la creatividad y nos ayuda a hacer frente a las tensiones.
Por Esperanza Gómez Harriero (Huelva24.com)
Etiquetas: escritura expresiva, Escritura reflexiva, escritura terapéutica, experiencia personal, Karen A. Baikie, poder curativo, problemas, recuerdos, salud física, salud mental, Susan Bauer-Wu

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