30/04/2013
Los libros para chicos, en los que el texto y la imagen son igualmente importantes, se alejan de las historias de hadas
Amores no correspondidos, protagonistas freaks o que no encajan dentro de una supuesta normalidad, padres superados por hijos que son más inteligentes que los adultos, hijos tironeados por padres que no tuvieron un divorcio amistoso, finales no siempre felices e historias bien narradas no sólo desde el texto, sino sobre todo desde la imagen forman parte de una nueva literatura infantojuvenil que vive desde hace ya varios años un boom a nivel mundial y, especialmente, local.
De la mano de autores que entienden que escriben para un lector que crece y se desarrolla al ritmo de Internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías, además de ser destinatarios de una infinidad de canales con programación exclusiva, los libros para chicos han evolucionado hasta convertirse en verdaderos objetos de deseo para los más pequeños, que incluso tienen y manifiestan preferencias por uno u otro autor.
La argentina Isol Misenta (www.isol-isol.com.ar), que acaba de llegar de Estocolmo (donde recibió el premio Astrid Lindgrens, una especie de Nobel de Literatura infantil), es una de las preferidas del público sub 12. Su mirada aguda, algo irónica y desenfadada sobre la vida cotidiana es uno de los secretos de su éxito. El otro, sus ilustraciones, que cuentan en clave de humor y por sí mismas las historias desprejuiciadas de los personajes. En ella la imagen no acompaña el texto, sino que a partir de que ella lo crea y recrea.
Secreto de familia, Vida de perros y El globo, editados por el Fondo de Cultura Económica, son algunos de sus títulos más leídos.
Isol crea libros con imágenes desde las perspectivas de los niños que vibran con energía y emociones explosivas -declaró el jurado que la eligió-. Con facilidad y un humor liberador evoca también las páginas negras de la existencia.
Otro autor amado por los más pequeños es Fernando de Vedia (www.fernandodevedia.com), que tiene más de 45 libros publicados. Su gran creación, Las increíbles historias de Morton Fosa (Editorial Atlántida), es furor entre los pequeños amantes de la literatura de terror. Otro de sus títulos, Maldito MP3, también tiene cuentos que asustan. Pero De Vedia escribió muchas otras historias que no están relacionadas con el terror y que cosechan varios pequeños admiradores, como sus Cuentos de hadas y princesas y Supersu cio, un superhéroe repugnante y asqueroso de gran corazón.
La llamada "nueva literatura infantil", que no es tan nueva, es hija de María Elena Walsh. Fue ella la que, en la década del 60, rompió con una mirada acartonada de la niñez, alejándose de los arquetipos, con un nuevo modo de narración y variedad temática, ocupada más por escribir bien que por dejar un mensaje pleno de valores y virtudes -dice De Vedia-. Estas características influyeron en una generación de creadores, hoy escritores consagrados, que mantienen viva esta literatura inteligente, que prioriza el desarrollo del pensamiento crítico. A ellos se suman una gran cantidad de ilustradores que, como nunca antes, enriquecen el relato y muchas veces lo completan.
Por Laura Reina (La Nación)
Etiquetas: El globo, Isol Misenta, Las increíbles historias de Morton Fosa, literatura infantil, Maldito MP3, María Elena Walsh, Secreto de familia, temas, Vida de perros

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