12/04/2013
Con motivo del Día del Libro que se conmemora el próximo día 23 de abril, la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Cádiz y Diario de Cádiz convocan, por séptimo año consecutivo, un certamen de relatos cortos consistente en completar un relato iniciado por el prestigioso escritor Rafael Ramírez Escoto, al objeto de fomentar la expresión escrita y la lectura.
Se establecen dos categorías
Centro Cultural Municipal Reina Sofía
Fundación Municipal de Cultura
(Concurso de Relatos Cortos)
Paseo Carlos III nº 9
11003 Cádiz
Deberán acompañarse de un escrito con los siguientes datos: Categoría en la que participa, nombre y apellidos, dirección postal, teléfono de contacto, dirección de correo electrónico si lo tuviese. Los nacidos en 1995 y siguientes deberán adjuntar fotocopia del D.N.I. por ambas caras.
Sin duda, era su obra maestra. Después de meses de trabajo, ahí estaba perenne y definitiva, desplegada sobre un espacioso lienzo. El combate sutil de los azules le suspendía el aliento: un puro azul cerúleo dominaba el centro del cuadro; aleteando sobre ese núcleo, se entretejían los delicados degradados de blancos y celestes etéreos. Un magma de verde turquesa, el remoto océano atlántico; un vórtice de añiles y sublimes refilones violáceos, las crestas de las mansas olas. Un estallido de momento infinito que perduraba rodeado por la dureza mineral de los tonos ferruginosos y ocres: el esqueleto inmenso delas rocas marinas, y el remate, allá, sobre la esquina superior, del valeroso castillo y su espigado faro. Aquella vista de la playa, sorprendida bajo un tenue sol invernal, le era tan familiar a Miguel. Esa coqueta playa cifraba el mundo mágico de su infancia. Había rechazado variosencargos por centrarse solo en esta que consideraba su obra definitiva: "Momento infinito". Solo color y luz, mar, cielo y rocas.
Era tarde. Había olvidado la cena, ansioso por rematar su cuadro. El cansancio le venció. Tal vez soñó con travesías marítimas, viejos lobos de mar o descubiertos tesoros en la arena.
Cuando despertó, sin demora, se plantó frente al lienzo. ¿Qué era aquella mancha oblonga que destacaba sobre el pálido anaranjado de los médanos expuestos en la bajamar? ¿Una barquilla? Había unas letras rojas sobre la madera cuarteada. Tomó una lupa y la acercó. Pudo leer el nombre, inusual para una barquilla, un nombre que le inquietó: Delirio.
Prefirió no borrar inmediatamente esa mancha. Había reconocido su propio estilo en los trazos. ¿Cuándo la pintó? ¿Tal vez era sonámbulo y lo había hecho durante la inconsciencia del sueño? Tomó su chaquetón y salió a pasear. Un aire fresco llegaba desde lo profundo del Atlántico. Deseaba enfrentarse a él. Quería una explicación. No recordaba haber pintado la pequeña embarcación. Caminó raudo por callejuelas y sorpresivas glorietas. Alcanzó la balaustrada. La constancia del mar le estalló en la cara. Y también la misma barquilla que surgió como por arte de magia en su lienzo. Allí permanecía como diosa que espera ofrenda humana. Bajó por una de las escaleras de la playa con pasos apresurados. El aliento frío de la mañana golpeaba sus pulmones. A pocos metros de la barquilla pudo leer con claridad el nombre: Delirio. A la par le llegaron descubrimiento y sorpresa, y sin tiempo a un respiro oyó una voz a sus espaldas. Se giró, era un tipo alto, desgarbado, de mediana edad, curiosa barba blanquecina que se presentó con el nombre de Alonso.
-¿Le interesa la barquilla? -dijo el hombre
Completa el relato.
Etiquetas: Rafael Ramírez Escoto, concurso de relato corto, Ayuntamiento de Cádiz, Diario de Cádiz, Cádiz

, escribe aquí tu comentario