26/02/2013
Esta semana vi el último episodio de Girls, la serie de televisión que produce HBO y se centra en las desventuras amorosas y laborales de cuatro chicas de Brooklyn. Hanna, la protagonista que quiere ser escritora, tenía una reunión con un editor. Él ensalzaba sus ensayos y de repente le decía en un tono paternal: Escribirás un e-book
. Y ella, ingenua: ¿Escribiré un e-book? ¿Para ti?
Y él: Lo necesito para dentro de un mes. No es broma
. La escena resultaba hilarante por muchas razones, pero la principal era la naturalidad con que los dos habían sustituido el libro por el e-book. En ese contexto, era como si los libros de papel se hubieran convertido en una reliquia del pasado -como mínimo en el Brooklyn más hipster- y el e-book ya los hubiera reemplazado en el imaginario de editores y escritores.
La farsa resultaba más verosímil gracias a ese otro detalle inquietante: la exigencia para que Hanna escribiera el texto del e-book en tan solo un mes. No sé si hay algún editor de aquí que encargue libros con tan poco plazo, pero sí para cuatro o cinco meses. Se trata de libros de actualidad, instantáneos como el Nesquick, y serán esos mismos editores audaces los que un día propondrán a alguien la escritura de un e-book directamente, sin pasar por la imprenta.
Por Jordi Puntí (ElPeriódico)