24/02/2013
Saber ver una nevera como nadie la vio antes es un momento culmen de la creación. La mirada es un saco sin fondo
Después de 18 años entre búnkeres y sótanos
, trabajando entre radiaciones como físico nuclear en un hospital de Palma de Mallorca, el escritor gallego Agustín Fernández Mallo (1967) vive desde hace dos entregado por completo al ajetreo de la literatura. El autor de la trilogía "Nocilla" y de poemarios como "Antibiótico", participó ayer en un debate del Centro de Formación y Recursos de A Coruña.
Isabel Bugallal –Alimenta a diario su blog. Ha metido un documental de Basquiat, ¿le gusta este pintor?
–No es que me haya interesado especialmente la figura del artista, pero el documental es muy bueno. Repasa toda su vida en Nueva York y en sitios en los que yo he estado... Me trae recuerdos.
–¿Ahora viaja mucho más?
–Desde hace cuatro años, sí; cada semana estoy en un sitio diferente. Ahora estoy bajando un poco el ritmo.
–Media vida en los aeropuertos, ¿le inspiran?
–Sí, suelo meter aeropuertos y aviones en mi narrativa. Siempre me han interesado. Los aeropuertos son lugares como embudos por los que pasa mucha gente que entra y sale en un flujo permanente.
–Son sitios fríos como neveras.
–Los objetos siempre me atraen, me parece que cuentan cosas. Una de las cosas que me parece importante de la narrativa, como incluso de la ciencia, es poder ver un objeto de otra manera, como girado, como si lo viera un extraterrestre por primera vez. A mí me ocurre muchísimo. Viajando ves cosas anodinas, por ejemplo eso, una nevera: saber ver una nevera como nadie la vio antes es un momento culmen de la creación. Crear es darle la vuelta a lo cotidiano, no hay que irse a cosas estrambóticas.
–Ve al cineasta Kitano en un aeropuerto y lo graba.
–Sí, bueno... (risas).
–¿Es uno de sus ídolos?
–Sí lo es, pero a mí me gusta mucho esto de filmar.
–¿Es un voyeur?
–Todo escritor es un voyeur, un espía de la realidad. Paso todo el día espiando para apropiarme de lo que me interesa.
–Hablar de espionaje en estos momentos puede ser delicado.
–Sí, hay que tener cuidadito.
–Los políticos espían.
–Pero no lo hacen precisamente con fines creativos. Los míos, en cambio, sí lo son.
–Es funcionario en excedencia, ¿no pudo compaginar su doble vida de físico en un hospital y escritor, como pretendía?
–Aguantas hasta que puedes. Hay un punto en que no puedes mantener tu profesión y estar en los lugares que te interesa y que te apetece estar. Llegó un momento en el que tuve que elegir y estoy así desde hace dos años.
Por Isabel Bugallal (FarodeVigo.es)
Etiquetas: físico nuclear, escritor gallego, Agustín Fernández Mallo, poemarios, Nocillos, Centro de Formación y Recursos de A Coruña, Basquiat, Kitano, voyeur

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