30/01/2013
Un policial, un poemario y una serie de cuentos son los recientes artefactos a partir de los que Washington Cucurto talla su particular mirada sobre la literatura.
Tres libros nuevos publicó Washington Cucurto en el 2012. El último fue La culpa es de Francia (Emecé), una novela escrita a la manera de un policial negro sobre un telón argumental en que se mezclan narcos colombianos con feministas revolucionarias de Guinea Ecuatorial. El promotor y víctima del encadenamiento de situaciones inverosímiles es Santiago Chichardelo, el narrador, un poeta cooperativista que se transforma en un gorila gigantesco, con un pene monumental, cada vez que se irrita, o se excita.
Sobre los gestos argumentales del policial negro (la complejización de la trama, el enigma siempre relanzado, cierta agilidad folletinesca, la abundancia de diálogos), Cucurto despliega su mundo fantástico (inmigrantes, cumbia, sexo, nostalgia, alegría) pero sobre todo despliega el fluir de su escritura.
La culpa es de Francia es un libro muy bien escrito, en el sentido de que cada palabra que utiliza tiene un peso específico bien singular, un color vital que la distingue, al mismo tiempo que hay en los ritmos de las frases una economía que hace a todas las palabras elementos equivalentes.
Hay en este libro un "diccionario" y una fraseología cucurtiana, alejados del pintoresquismo y de la sonoridad neobarroca, hundidos más bien en cierta y compleja cosa popular contemporánea, muy propios, muy logrados. Particularmente buenos son los diálogos. El formalismo del policial, sin embargo, parece entrar en conflicto con la velocidad de escritura de Cucurto, porque las peripecias argumentales entran en una suerte de loop que obligan a la escritura a ir por detrás de la trama, sosteniéndola. Cucurto parece haber sido demasiado respetuoso con el deber ser del género, y éste no da la impresión de estar a la altura del potencial narrativo de este escritor.
De este conflicto entre forma y escritura da testimonio, por lo menos por su título, otro de los libros de Cucurto, el poemario ¡Basta de escribir novelas! (Garrincha Club). Este libro venía anticipado por otro gran libro de poemas suyo: El hombre polar regresa a Stuttgart (Vox), de 2011.
En ¡Basta... Cucurto exhibe y explicita la distancia que su poética ha ido tomando con respecto a la poesía de los ‘90. La de Cucurto es una poesía casi sin metáforas, que se ha ido desprendiendo de cierta idea de lo poético. No se abisma en la palabra ni en la imagen. Su discurso es expositivo y directo: es la expresión del sentimiento que lo inspira. Y es la formulación argumental y rítmica de ese discurso, en términos casi de discurso oral, lo que dará forma al poema. Es el poema de una voz, más que el poema de una escritura.
Por Ezequiel Alemian (Revista Ñ)
Etiquetas: cuentos, El hombre polar regresa a Stuttgart, La culpa es de Francia, novela policial, poemario, Washington Cucurto

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