17/01/2013
No existe estética, rango artístico, nivel de conciencia en la vida del hombre, como los de la musicalidad y armonía con que se desarrolla el crecimiento espiritual. Del sexo al amor es quizás la alegoría más profunda y significativa que un ser humano puede experimentar en ese orden estético y artístico. Desde luego, ningún texto literario y científico por sí mismo posee la musicalidad, la experiencia humana que impulse a ir del sexo al amor. Se trata de sopesar la diferencia en la estética vital que sobrevuela la estética textual.
Algunas personas leerán con sospecha el libro que acaba de publicar el narrador José Lorenzo Fuentes bajo el título Del sexo al amor (Alexandria Library, 2012). Tratándose de un autor con más de sesenta años en el oficio narrativo, ¿qué podría traer de novedoso con este nuevo libro? Él dice que su propósito consiste en explorar toda las vías posibles que el hombre ha transitado, a menudo al margen de las instituciones religiosas organizadas, hasta llegar a una misma área de compresión y conocimiento, es decir: para pasar de la ignorancia a la sabiduría, del sexo al amor, y asumir como propia la experiencia de la iluminación
. Quizás esta declaración de entrada interrumpa el placer de un texto que se puede leer también literariamente. Escrito de forma novelada, hay muchas historias en el libro que abordan cómo las escuelas secretas y las tradiciones religiosas elaboraron textos que nos hablan de alcanzar la iluminación. Pero, ¿de qué iluminación nos habla Lorenzo Fuentes en este volumen?
Por Ángel Velázquez Callejas (NeoClubPress)
Etiquetas: Alexandria Library, Del sexo al amor, estética textual, José Lorenzo Fuentes

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