09/01/2013
Juan García Campal, el autor de la novela Dos mujeres y un magnolio, es un leonés adoptivo, que cree en la literatura como un medio para cambiar la realidad, y en la actualidad está intentando acabar una nueva novela.
Aunque originario de Oviedo, Juan García Campal, el autor de la novela Dos mujeres y un magnolio, es leonés, pues una gran parte de su tiempo lo ha vivido en la capital de la provincia, y eso acaba marcando, porque según reza el refrán: Uno no es de donde nace, sino de donde pace
. Dicho sea de paso, convendría reflexionar acerca de por qué la provincia de León ha dado y sigue dando magníficos narradores y poetas, incluso allende las fronteras.
En todo caso, García Campal se define a sí mismo como un amigo de la escritura, que ha tenido la gran suerte de ver algunas de sus creaciones publicadas
, como la ya mencionada y algunas otras, entre las que cuales está el libro Palabras con Ángel, una obra colectiva, que rinde homenaje al poeta Ángel González, por el que el autor de Escritos con Lara al fondo siente una gran pasión. De Ángel González dejé escrito que, desde que arribé al seguro puerto de su Grado elemental, hice y hago de sus versos norayes de íntimo amarre
. Y añade, con alma lírica: La poesía de Ángel González es abrigo contra el frío de la intemperie vital
.
Poso vital, esto es lo que recuerda Campal de su etapa al frente de las Actividades Culturales y Artísticas de la Universidad de León (ULE). Aquella fue una experiencia muy hermosa, una obra en común, un proyecto comprendido y apoyado por muchas empresas que lo financiaron, y que ahí perdura, abierto a toda la ciudadanía, en forma de Ateneo Cultural gracias al esfuerzo de la Universidad de León
. Sin embargo, también «me enseñó la cantidad de "amigos" que se te presentan a la vista del poder, mínimo, irrisorio –aclara él-, de la oportunidad que creen representas y que una vez vuelves a tu día a día, por suerte, no te distinguen». Columnista, bloguero, cuentista y novelista, Campal se encuentra a gusto escribiendo lo que el cuerpo, corazón y mente le pide en cada momento. No obstante, nunca tanto como leyendo
, señala convencido. No en vano, la lectura es tan creativa, o más si cabe, como la propia escritura. Intento aprehender de todo lo que leo, sea cual sea el origen geográfico del autor
, concluye.
Como bloguero, mantuvo un diario en la Red llamado Bocamar durante un tiempo, y ahora cuenta con un Cuaderno casi diario, que últimamente tengo abandonado», porque si bien «siento la necesidad de escribir cada día, otra cosa es que, siendo contradictorio como soy, poliédrico, por aliviar, así lo haga
. Sin embargo, su contacto con el columnismo de opinión lo sigue manteniendo en contacto directo con la escritura casi a diario. Y, además, está convencido de que a través de los artículos periodísticos no sólo se puede hacer buena literatura, sino también buena filosofía, buena política. Por fortuna, cada día está siendo más reconocida esta realidad, alejando así aquella concepción y justificación que Clarín llamaba ‘la ley del garbanzo‘
.
Por Manuel Cuenya (DiariodeLeón.es)
Etiquetas: Dos mujeres y un magnolio, Juan García Campal, novela, Palabras con Ángel

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