07/01/2013
Se define como un contador de historias, un soñador realista y un inventor de personajes que no aparecen en sus libros porque sí. Todos tienen pedrigí. Luis Anguita Juega pasa de su despacho a la literatura cuando le viene la inspiración y la historia le pide que tire de ella. Es así como a pesar de sus expectativas, le puso el punto final a sus dos primeras novelas "Mi lugar, mi pequeño sueño" y "Siempre habrá un lugar para soñar", del que Ediciones Carena sacaba en diciembre una segunda edición.
El escritor está muy satisfecho por lo conseguido. No tanto por los números sino por las emociones generadas. En lectores que le acusan de estar dos noches en vela por culpa del libro y de otros que aseguran que la historia estaba tejida como un traje. A su medida y encuentran sus experiencias propias vertidas en algunos de los protagonistas del cuento.
Y es que Anguita Juega no entiende de secundarios. Para él, todas las piezas del puzzle tienen la misma importancia: No construyo personajes de relleno y los que hay están para transmitir algo al lector
. A punto de cerrar la trilogía con una tercera entrega que presentará con pajarita en el mes de abril, el autor señala que las tres comparten la condición de ser independientes.
Sin embargo, se mueven en el mismo lugar con mar, que funciona como un órgano vital para los protagonistas que alcanzan la felicidad en su orilla. Pasa que después de darle forma a ese lugar donde el marinero sueña igual que el hombre que ha dejado de vivir en vida, el fiscal ve necesario cambiar de rumbo. Y situar su ficción en otro punto distinto: No me puedo atar a un lugar y a unos personajes
.
Por M.G.M. (ElIdealGallego.com)
Etiquetas: Ediciones Carena, Luis Anguita Juega, Siempre habrá un lugar para soñar

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