26/12/2012
Nuevos eventos, aumento de títulos publicados, creación de espacios oficiales, incipiente interés de las editoriales tradicionales. Todos ellos son elementos para poner en la columna del haber, aunque todavía queda mucho por hacer.
El crecimiento de la historieta argentina no funciona por estallidos, sino por sedimentación y adición. Lo que aporta a la expansión de la disciplina es un conjunto de buenas noticias que tienden a repetirse cada año, y a las que se suman otras (buenas) nuevas y luego otras más. Por separado, ninguna llamaría mucho la atención: un nuevo festival que aparece, un premio del sector con consenso, un aumento de la cantidad de títulos publicados tanto de autores nacionales como extranjeros, editoriales tradicionales que hacen sus primeras tentativas con las viñetas, o la creación de espacios oficiales para la preservación de las obras. Individualmente, sólo novedades simpáticas. En conjunto y puestos en perspectiva con la escena historietística de hace un año, de hace cinco o de hace diez, manifiesta un alza sostenida del sector.
Esto, por supuesto, con matices: que el sector crezca no significa que sus participantes naden en dinero ni que las multitudes acudan desesperadas a las librerías rogando por el último lanzamiento de cada sello. Pero que existen oportunidades, espacios, editoriales y publicaciones que hace un tiempo no existían, es innegable.
Como la literatura, la historieta tampoco cuenta con cifras oficiales de venta y circulación de material. De modo que el único parámetro –parcial y discutible, por cierto– para medir la salud del sector consiste en contabilizar la cantidad de títulos publicados en el año. En este aspecto, un relevamiento realizado por Página/12 permite ver un notable aumento en la cantidad de lanzamientos. De autores nacionales la cifra pasó de 82 en 2011 a por lo menos 102 este año, lo cual supone un crecimiento de casi el 25 por ciento.
En materia de títulos extranjeros también se registró un alza notable, motorizada principalmente por la incorporación de ECC Sudamérica al sector, con la explotación de licencias de personajes de DC Comics, impresas en Argentina y distribuidas también al resto del continente. El género de superhéroes ya tenía en circulación los comics de la otra gran editorial norteamericana, Marvel Comics, a través del licenciatario local OvniPress, también responsable de publicar Hellboy y los comics de La guerra de las galaxias en Argentina.
Si acaso algo resulta llamativo de la edición local es que el manga parece haber perdido la vitalidad de otras épocas. Ivrea se sostiene desde su sede española, pero pudo hacer poco este año en Argentina. Larp continúa con un andar algo indeciso, pese a tener títulos convocantes, y este año decidió apostar por un tomo recopilatorio de jóvenes autores nacionales.
¿Qué sucedió para este drástico incremento? Un referente del sector apunta al affaire aduanero sobre la importación de libros, que disminuyó la competencia de libros europeos y norteamericanos y amplió así las posibilidades de los editores locales, tanto para lanzar sus propias ediciones de esos materiales como para dar más exposición a los autores argentinos. Por otro lado, el crecimiento de estas cifras también se explica por la incorporación –tímida aún– de grandes sellos y grupos editoriales. Norma, Aique, Libros del Zorzal y Riderchail aportaron sus granitos de arena a la lista de lanzamientos de 2012.
A modo de anécdota, vale señalar que con diez libros el autor más prolífico del año fue Luciano Saracino (también director del Festival de Historieta en la Feria del Libro Infantil y Juvenil), y que la editorial del sector con más nuevos títulos en la calle fue la cordobesa Llanto de Mudo, con 13. Y también conviene poner un ojo sobre la producción de historieta para niños, que creció mucho (más de veinte libros entre los de autores locales y de afuera).
Dentro del campo estrictamente editorial conviene atender la realización de la primera edición de los Premios Banda Dibujada, impulsados por el movimiento cultural homónimo y que tuvieron consenso dentro del sector. Hacía rato que la producción local no tenía un premio para celebrarse. En este caso, además, ya está encaminada la cosa hacia una segunda entrega de premios en 2013.
Por Andrés Valenzuela (Pagina12.com.ar)
Etiquetas: DC Comics, Hellboy, historieta argentina, La guerra de las galaxias, Llanto de Mudo, Luciano Saracino, Marvel Comics, Premios Banda Dibujada

, escribe aquí tu comentario