09/12/2012
Se trata de una aventura familiar que comparte con sus hijos: a partir de un guión, ellos hicieron una película y ella una novela.
Ejemplos de novelas o cuentos que son adaptados al cine existen infinidad en la literatura universal; pero de guiones de cine que luego se convierten en novela no se conocen tantos, aun cuando la narradora y poeta Carmen Boullosa tiene muy claro cómo se dio ese juego literario que constituye a Las paredes hablan, primero aparecido en forma de libro y ahora en película, la cual se estrena hoy.
La historia empezó hace tantos años que la memoria de Boullosa prefiere ocultarlo, cuando con sus dos hijos, Juan y María, desarrollaron juntos una obra de cabaret titulada Los hijos de Freud, el germen de una colaboración ya enteramente profesional.
Te hablo de una aventura de familia; aunque yo me desconecté, ellos filmaron lo que quisieron. Me dejaron ir muy poco y no es broma; entendí que era por respeto a la actriz y a todo el equipo de trabajo. Además creía que era mi historia, pero no: yo puse un granito y todos levantaron su propia aventura. No lo vivo como una especie de ultraje, porque empezamos juntos y yo me fui por mi novela, y ésta es diferente.
Boullosa recuerda que solía asistir a la filmación, mas, cuando se dio cuenta que ya nadie le hacía caso, sino todo lo contrario, lo que hizo fue regresar a la soledad de la creación literaria para escribir la novela, porque primero escribió el guión; ellos hicieron lo que quisieron y yo hice mi novela
.
Aunque tiene otra estructura, la novela no me permitía la misma estructura que había imaginado para la película, que era el ir y venir continuo de la memoria, como cuando uno recuerda. Esa es la memoria que hay en la película, pero para la novela tuve que darle otro tipo de solidez
, dijo la escritora a MILENIO.
Por Jesús Alejo Santiago (Milenio)
Etiquetas: Carmen Boullosa, guion, Las paredes hablan, Los hijos de Freud, novela

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