07/12/2012
"Flores en las grietas" reúne la educación sentimental de Richard Ford, un autor estadounidense excepcional.
Reunir los textos dispersos de un escritor es algo bastante común en las últimas décadas. Un prólogo de por acá, algunos artículos publicados en diarios por allá, una conferencia, alguna que otra colaboración para un libro colectivo, una nota introductoria que justifique el criterio unificador y la cohesión del conjunto y tenés un libro.
Flores en las grietas, del norteamericano Richard Ford, que acaba de aparecer, pertenece a esa estirpe, pero detenta la curiosidad de ser una edición pensada y compuesta únicamente para el mercado de lengua castellana. La idea fue de Jorge Herralde, factotum del sello Anagrama, que publica siempre en español la obra de Ford, y le pareció que sería productivo para los lectores disponer de un volumen que revista la obra ficcional de Ford, que le dé un anclaje teórico o personal. De ahí el subtítulo, que divide el libro en dos grandes zonas: autobiografía y literatura.
El texto más antiguo está fechado en 1992, y el más reciente es del 2007. En lo que refiere a prólogos, que arman el esqueleto más teórico del conjunto, si la palabra no es excesiva, aparecen la introducción que Ford aportó a la edición de los cuarenta años de Revolutionary Road de Richard Yates, un largo prólogo para el número de Granta sobre nuevas ficciones breves norteamericanas de 2007 y una aproximación a Años luz de James Salter. No podríamos sentenciar, sin embargo, que estos escritos, de intención supuestamente más crítica, son el reservorio conceptual o analítico de Flores en las grietas, porque los escritores norteamericanos, y Ford no es la excepción, tienden a mezclar con naturalidad la experiencia con la reflexión, de modo que los límites entre géneros a veces no son tan nítidos. ¿En dónde se transparenta con mayor precisión el ars poética o los vectores programáticos de Ford: en un texto crítico sobre literatura o en una memoire en miniatura sobre los vínculos familiares? Imposible saberlo, porque no hay aquí divisiones tajantes.
Por Mauro Libertella (Revista Ñ)
Etiquetas: Anagrama, autobiografía, escritor, Flores en las grietas, James Salter, Jorge Herralde, Richard Ford, Richard Yates

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