23/11/2012
De la mano de Martín Solares, Océano presentará en la FIL dos ambiciosas colecciones
La cruzada en búsqueda de la mejor literatura necesita de historias de calidad contadas con el lenguaje más sugestivo y límpido; presentaciones atractivas para que el lector conserve el libro. No sólo la portada, cada detalle del libro que nutra la experiencia de la lectura. Eso lo tiene presente la editorial Océano, quien a través del escritor y editor Martín Solares, presentará el próximo 28 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) dos colecciones: Hotel de Letras y La puerta negra.
Dice Solares que un punto que distingue a estas colecciones que a partir de este mes de noviembre estarán por toda América es que ambicionan publicar las mejores novelas o cuentos contemporáneos. La puerta negra deambula en la narrativa policial; Hotel de Letras ofrece un panorama de las historias urdidas por nuevos narradores de ficción.
Las primeras tres novelas que salen de este esfuerzo son La torre y el jardín, de Alberto Chimal; Campos de amapola antes de esto, una novela sobre el narcotráfico en México, de Lolita Bosch, y Londres después de medianoche, de Augusto Cruz García-Mora.
—¿Cuáles son los criterios de selección que se trazaron para que Océano pueda elegir las obras literarias de Hotel de Letras y La puerta negra?
—Tanto Hotel de las Letras como La puerta negra buscan publicar la mejor narrativa de ficción contemporánea en forma de novelas o cuentos, escritos en cualquier idioma o país. La puerta negra está dedicada a la gran narrativa policial específicamente, mientras que Hotel de las Letras se propone publicar las historias más apasionantes, contadas por voces muy originales y una innegable escritura literaria. La primera generación de ambas colecciones contará con autores de Estados Unidos, Francia, Turquía, Polonia, la ex-Yugoslavia, Nicaragua, Argentina, Colombia y México. Un punto que distingue a estas colecciones es que si bien se editan desde México las dos circularán por todo el continente americano, desde Alaska a Argentina, a partir de este mes de noviembre.
Creemos que hacen falta libros de altísima calidad literaria apoyados en una presentación tan bella que uno desee conservarla. Y no me refiero exclusivamente a la portada: el diseño de estas dos colecciones empezó desde adentro hacia afuera: nuestro primer objetivo fue que las familias tipográficas, el largo de las líneas e incluso la forma de las cajas contribuyan a que la lectura de cada página sea una experiencia agradable. La puerta negra fue diseñada por el maestro Leonel Sagahón, y tengo la impresión de que consiguió la colección más elegante de novela negra que existe en español. Hotel de las Letras contó con distintos colaboradores de primer nivel, como Christian Cañibe y Adriana Cataño, pero quiero decir que los interiores deben mucho a la asesoría y las discusiones con Gonzalo García Barcha. Me parece que el resultado de ambas familias logra que la lectura de estos libros proporcione un placer intenso.
Y hay un trabajo literario intenso con los manuscritos. Una colección literaria está muerta si sólo se propone que sus libros destaquen por el diseño y olvida que la búsqueda de nuevos autores es parte esencial de esta profesión. En Hotel de las Letras y en La puerta negra leemos con la misma atención un manuscrito enviado por un autor inédito o en potencia que un borrador sugerido por una agencia.
—En el primer libro de la colección Hotel de Letras, Alberto Chimal presenta la novela fantástica La torre y el jardín, ¿habrá más de estos gestos en otras novelas que integren la colección?
—Claro que sí: uno de los intereses de esta colección consiste en reunir no sólo grandes historias, sino descubrir y publicar a autores que sepan tomar riesgos. Por la ambición de su proyecto, por el desarrollo tan brillante de cada capítulo, la novela de Alberto sin duda está en el mismo árbol genealógico que novelas como Palinuro de México, Porque parece mentira la verdad nunca se sabe o Terra Nostra. La torre y el jardín es una mezcla de historias fantásticas con una escritura literaria capaz de conseguir momentos siniestros o muy divertidos. Una novela tan ambiciosa y lograda como esta sólo surge en México cada diez o quince años.
—En la misma colección, Lolita Bosch escribió Campos de amapola antes de esto, ¿no considera que el tema del narcotráfico se ha abordado con amplitud por los narradores mexicanos?
—La novela de Lolita Bosch se suma a la larga y valiosa tradición de escritores extranjeros que han escrito obras de gran calidad sobre algún tema mexicano: Malcolm Lowry, Lawrence Durrell, Graham Greene, Ray Bradbury, Enrique Vila-Matas, Richard Ford, Francisco Goldman, Cormac McCarthy, entre otros.
Campos de amapola antes de esto se propuso retratar y contar la historia del árbol genealógico del narcotráfico. Cien años de violencia narrados con una prosa literaria única, que usa con gran fortuna los recursos más ambiciosos de la novela: lo mismo adopta el punto de vista de un sicario que el de un policía que recibe dinero por no perseguirlo, de un periodista amenazado que de sus fuentes mejor escondidas; salta en el tiempo tan atrás como sea necesario a fin de darnos un panorama más amplio, y nos presenta personajes y escenarios o comentarios históricos que nos permiten elaborar una visión distinta a la aportación igualmente valiosa que nos proporcionan los reportajes periodísticos. Se trata de una novela sin ficción, escrita con una prosa eminentemente literaria, rica y desbordante. Si a esto añadimos que Lolita Bosch es una de las personas mejor informadas sobre la historia reciente de México, gracias a la red de colaboradores que integran su blog, Nuestra aparente rendición, me parece que este libro tiene amplias posibilidades de convertirse en una referencia indispensable, sin duda alguna.
Por ElInformador.com.mx
Etiquetas: Adriana Cataño, Alberto Chimal, Augusto Cruz García-Mora, Campos de amapola antes de esto, Christian Cañibe, Cormac McCarthy, Enrique Vila-Matas, Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Francisco Goldman, Graham Greene, Hotel de Letras, La puerta negra, La torre y el jardín, Lawrence Durrell, Lolita Bosch, Londres después de medianoche, Malcolm Lowry, Martín Solares, Ray Bradbury, Richard Ford

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