12/11/2012
El escritor, autor de "L. A. Confidential", conversa sobre literatura, las elecciones en Estados Unidos y la vida Llueve y el día está oscuro como una tumba, pero James Ellroy (Los Ángeles, 1948) sale de un coche negro vestido de manga corta, con una camisa floreada, camina como si fuera un explorador, se adentra en el Café Gijón con sigilo, mirando sin pudor a las mujeres. Cuando se sienta en el lugar en el que antaño se situaba aquí una tertulia de actores, escritores y jueces, Ellroy ladra como un perro (los perros me entienden, yo soy un perro grande y feo
), grita contra Obama (¡es un cantamañas!
), certifica su fe cristiana y manifiesta su desdén por el mundo. Él es el famoso autor de L. A. Confidential, además de un libro a partir de la memoria del asesinato de su madre, que murió en tenebrosas circunstancias cuando él tenía diez años (Mis rincones oscuros) y otros textos que son la base de su explícito orgullo como escritor.
Pregunta. Escritor policíaco… ¿Por qué no solo escritor?
Respuesta. A la gente le gusta poner calificativos a lo que uno escribe. No sé en qué sección de las librerías ponen mis libros, y en el fondo me da igual si los ponen en la serie policiaca o en la de literatura.
P. Porque usted tampoco va a las librerías.
R. No. Tampoco voy al cine, no veo televisión, no tengo teléfono celular, no uso computadora. Paso del mundo. Me he comprado una casa tranquila y silenciosa, de paredes oscuras. Y ahí escribo, en un cuaderno blanco. Solo tengo una vida interior, y tumbado, a oscuras, pienso. Viajo por la historia de América a mi propio ritmo mental y organizo grandes narraciones. Tengo un marco amplio, es el marco de la Historia, el marco de los personajes de la vida real, el de los personajes de ficción. Comprimo ese marco hasta contenerlo en las páginas de una novela… ¿Ha visto pasar esa chica tan guapa?
P. La he visto. ¿Cuál es el chispazo de su escritura?
R. ¡Eh, chica, you are beautiful! ¡¡¡Ven!!! Ah, el chispazo. Cuando escribí cada uno de mis libros tuve en la cabeza el orden cronológico de los asuntos que quería describir, conozco los acontecimientos de la vida real, vivo dentro de ese contexto, paso del mundo que hay a mi alrededor, así que me integro del todo para vivir más ávidamente en el pasado.
P. Está fuera del mundo, pero ahora está en la literatura…
R. He leído tan solo un puñado de libros. Y no leo porque escribo tan bien… Me gusta pensar, me gusta escuchar música clásica, me gusta estar solo.
P. ¿Qué le hacen a usted sus propios libros?
R. He aprendido cosas específicas sobre mí escribiendo, y sé que afectan a mi vida, pero no creo que la literatura sea ningún exorcismo. Y como escribo series de libros, cuando acabo uno me siento incendiado, quiero continuar.
P. Habla con los perros, duerme con ellos. ¿Y con la gente, cómo se lleva?
R. Yo no tengo una visión de la vida actual. Esto la gente no lo entiende. Yo no pienso en la violencia. Me aíslo de ella. Soy adinerado. Vivo en un buen barrio. No disfruto de la miseria. Desprecio el nihilismo. No me va el rock and roll. Vivo dentro de mí mismo y paso del mundo. Vale: soy bueno con la gente, hola qué tal, tengo buenos modales. Pero en general vivo solo para crear. Así que mi propósito no es describir el mundo actual, diseccionar el mundo actual. No soy un crítico de la América de hoy, mi propósito es crear los dramas de la América histórica.
Por Juan Cruz (ElPaís)
Etiquetas: escritor, escritor policíaco, escritura, James Ellroy, L. A. Confidential

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