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¿Hace falta haber ido a la guerra para escribir una buena novela bélica? - Argentina Argentina

30/10/2012

Buscamos la respuesta a esta pregunta analizando dos novelas estadounidenses, publicadas este año, sobre la segunda guerra de Irak. Ambas son candidatas para el National Book Award. Una fue escrita por un joven ex soldado y la otra por un escritor que nunca fue a la guerra.

La ultima guerra de Irak, ya en sus últimos espasmos, duró más tiempo que la segunda guerra mundial y más tiempo también que la guerra de Vietnam. Y sin embargo no parece ocupar un lugar tan grande en el imaginario mundial (o, por lo menos, el estadounidense) como esas dos conflagraciones. Obviamente hay gigantescas diferencias entre los tres conflictos y no se pueden equiparar, pero para el propósito de esta columna podemos precisar esta pregunta por lo menos: ¿Por qué las guerras de Irak no han producido ni siquiera una gran novela?

Puede ser que los soldados que pelean en la guerra ya no son lectores, o tal vez no piensan en la novela como un género para relatar sus experiencias. Puede ser que la televisión y los videojuegos ocupan el lugar que antes ocupaban las novelas (Wikipedia lista más de una decena de videojuegos situadas en Irak). O tal vez la novela estadounidense en sí está en sus últimos suspiros, en un crepúsculo decadente en manos de los estudiantes de creative writing. Los Jonathan Franzen y David Foster Wallace de este mundo no van a la guerra. Por lo tanto, escriben sobre lo que conocen: la tristeza de las clases cómodas. Pero, ¿hace falta haber ido a la guerra para escribir una buena novela bélica?

Podemos esbozar una respuesta a esta pregunta mencionando dos novelas estadounidenses, publicadas este año, justamente sobre la segunda guerra de Irak. La primera: Billy Lynn’s Long Halftime Walk (La larga caminata del medio tiempo de Billy Lynn) fue escrita por Ben Fountain, que nunca fue soldado. Y la segunda, The Yellow Birds (Los pájaros amarillos), por Kevin Powers, un joven veterano de Irak y una nueva promesa de las letras estadounidenses según varios personajes, entre ellos, Tom Wolfe. Ambos libros son candidatos para el National Book Award de ficción, uno de los premios literarios más prestigiosos de los Estados Unidos.

Kevin Powers, de 31 años de edad, se unió como voluntario al ejército estadounidense a los 17 años. Luego de desvincularse de las fuerzas armadas, estudió literatura y después escritura creativa con una especialización en poesía. The Yellow Birds es su primera novela y cuenta la amistad de dos soldados rasos, desde su entrenamiento en una base en Nueva Jersey hasta los combates en Al Tafar, Irak. El arco narrativo del relato esta travesado por detalles que son innegablemente productos de la experiencia, tanto en términos de lenguaje, paisaje y mundos interiores.

Por Andrés Hax (Revista Ñ)

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Etiquetas: Tom Wolfe, Kevin Powers, novela bélica, Jonathan Franzen, David Foster Wallace, Billy Lynn’s Long Halftime Walk, The Yellow Birds

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