29/10/2012
Recolector de premios (Unamuno, Cortázar, Tiflos), ahora ha decidido dedicarse en cuerpo y alma a la literatura. Presenta novela, finalista del premio Ateneo de Valladolid ("El collage de Orsson Beans"), el Olympia pone en escena el lunes un texto suyo y Tonino ultima otro para febrero.
ALFONS GARCIA Su novela trata sobre la identidad. ¿Vicente Marco es quien aparece en su biografía o hay más?
Hay muchos más. La identidad es una parte importante de la novela, que al final se convierte en un caleidoscopio de historias. Hay muchos Vicente Marco porque uno es distinto cada minuto que pasa, aunque sea más o menos perceptible.
Tal como está el patio, ¿necesitamos más escultores de personas, como su escultural Mirta?
Sí... Y necesitamos más sexo, más seducción. Pero sobre todo, con la época tan negra que atravesamos, lo que necesitamos más que nunca son historias, que es lo que todos andamos buscando siempre: escritores, lectores, aficionados al cine o los del corrillo del mercado.
Eso hace el protagonista de su novela: buscar más historias que personas…
Totalmente, un vampiro nato de historias.
¿Mezclar géneros y registros es por posmodernismo o por fidelidad a los tiempos actuales?
No hay un motivo concreto, más que la novela me salió rota. Tiene que ver con que empecé a escribirla hace años, había muerto mi padre y el recuerdo de él era fragmentado, como son siempre los recuerdos…
¿El germen de la novela es entonces autobiográfico?
No, el germen es una historia que me seduce desde pequeño: aquello del padre de familia que un día baja a comprar tabaco y desaparece. A partir de ahí empecé. Soy un firme defensor de que nuestras decisiones son superfluas y estamos en manos del azar.
Por Alfons García (Levante-emv.com)
Etiquetas: Cortázar, El collage de Orsson Beans, premio Ateneo de Valladolid, Tiflos, Unamuno, Vicente Marco

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