25/10/2012
Berna González-Harbour, Javier Sanclemente e Ignacio Escolar fueron y son, antes que nada, periodistas. No se puede decir que a ninguno de ellos le haya ido mal. Aparte de poder buscar y contar la noticia, han tenido o tienen la oportunidad de darle forma al medio que las difunde desde responsabilidades directivas. Los tres, curiosamente, han decidido escribir novela negra. Y ninguno lo hace nada mal.
González-Harbour, con su novela "Verano en rojo", ha convencido a Anik Lapointe, de RBA, una de las más influyentes, informadas e intuitivas editoras del género en España. Javier Sanclemente se ha descolgado con una historia contundente sobre los submundos que se esconden bajo el manto del poder (en sus diversas formas), bajo el título de "Tienes que contarlo". Ignacio Escolar, en "31 noches", nos obsequia con un descenso al averno del crimen organizado y sus ajustes de cuentas que corta y pincha como un cuchillo, en un juego literario de buena ley que sorprende al lector más avezado.
¿Es una casualidad que tres periodistas conocidos y reconocidos (a los que cabría añadir, también en fecha reciente, el caso de Casimiro García-Abadillo) se lancen a la literatura? ¿Es, como pensarán los malévolos, una simple operación comercial que trata de rentabilizar editorialmente un nombre que goza ya de proyección pública por otras razones? Para este lector, que lo es de los tres, ni lo uno ni lo otro. Se trata de autores que se toman en serio la escritura, que poseen una mirada afilada en el ejercicio del periodismo y que, acaso también en ese oficio, han adquirido una pericia como contadores de historias que despliegan en sus novelas, sin escatimarles ese plus (¿o será ese "minus"?) que identifica y le confiere su sentido propio a la narración literaria. No estamos ante narradores de ocasión, ni ante historias improvisadas. Hay plan, afán y estilo en ellas.
Y en cuanto a la casualidad, seguramente no lo sea en absoluto. En tiempos de rebajas para el periodismo, en un momento en que ve a la vez disputado su monopolio como relato de la actualidad y erosionadas sus bases económicas y profesionales, no parece casual que sea la literatura, ese territorio siempre precario e independiente al amparo frágil pero propicio de la ficción, donde se vive a la intemperie pero existe la obligación irrenunciable de llegar al fondo de las cosas, el lenguaje y el medio de expresión al que recurren estos profesionales curtidos, que acaso sientan que una parte crucial de lo que saben escapa a las páginas de sus periódicos. El título de Sanclemente, "Tienes que contarlo", resulta bastante elocuente a este respecto.
Por Lorenzo Silva (El Mundo)
Etiquetas: Anik Lapointe, Berna González-Harbour, Casimiro García-Abadillo, Ignacio Escolar, Javier Sanclemente, periodistas, Tienes que contarlo, Verano en rojo

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