11/10/2012
Se llama "Memoria por correspondencia" y reúne las cartas en las que la artista Emma Reyes le contó al historiador Germán Arciniegas el conmovedor relato de su infancia. Muchos lo consideran el libro del año.
En 1969, Emma Reyes envió a Arciniegas la primera de las 23 cartas en las que reveló cómo transcurrió su infancia. Durante más de tres años el historiador recibió la correspondencia, leyó los dolorosos recuerdos de la artista e hizo un acuerdo tácito de confidencialidad que solo rompió cuando decidió mostrarle los textos a Gabriel García Márquez, quien invitó a Reyes a seguir escribiendo. Después de la muerte de Arciniegas su familia habló con la artista sobre la posibilidad de publicar sus memorias, que al fin en 2012 salieron a la luz gracias a la editorial Laguna Libros y a la Fundación Arte Vivo Otero Herrera.
Memoria por correspondencia brilla por su honestidad, por la ausencia de búsquedas narrativas complejas y por su distanciamiento de lo pretencioso. También brilla por la dureza de su historia, que cuenta sin autocompasión cómo transcurrió la dramática infancia de la artista en un convento. Por eso ahora, varios meses después de que saliera a la venta, el libro está en boca de todos, muchos lo recomiendan y el resto quieren leerlo.
El editor Camilo Jiménez reflexionó sobre el libro en su blog, El ojo en la paja: Su mayor virtud está en la precisión y cantidad de detalles, pero sobre todo en la mirada: la autora escribe cuando es adulta, pero quien habla en estas líneas es la niña que fue. Nunca levanta la mirada, nunca completa las sensaciones que describe con lo que sabe cuando escribe; ve siempre con los ojos del momento en que sucedieron las cosas
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Luis Fernando Afanador, en la revista Semana, también intentó descifrar las razones del modesto encanto de la escritura de Reyes: La mujer adulta regresa a su infancia y le parece insólito lo que le ha ocurrido. Que aquella niña maltratada, humillada, encerrada, indefensa, haya podido no sólo convertirse en artista sino forjar una personalidad (por cierto bastante carismática según lo certifica mucha gente que la conoció). Creo que ahí reside el secreto de su talentosa escritura. Una historia que bien podría haber caído en la autocompasión y el miserabilismo se vuelve fascinante. Tanto el sufrimiento y la soledad —que abundan— como la alegría —muy escasa— son parte de lo mismo: de la vida vista siempre como algo fantástico
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En el diario El Espectador, tres columnistas han tomado el libro como inspiración para sus escritos semanales, lo cual es señal de un entusiasmo generalizado por la obra, especialmente en Colombia, donde los libros no suelen protagonizar las columnas de opinión. Por un lado estuvo Alberto Donadío, quien después de narrar conmovido la historia de Reyes culminó su texto asegurando que el libro podría tener, si el público se enterara de su existencia, tantos lectores como los de El olvido que seremos, pues toca casi las mismas cifras
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Por Revista Arcadia
Etiquetas: Arciniegas, El Espectador, Emma Reyes, Fundación Arte Vivo Otero Herrera, Gabriel García Márquez, Germán Arciniegas, Laguna Libros, Luis Fernando Afanador, Memoria por correspondencia

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